domingo, 1 de noviembre de 2026

- Vía verde de Oviedo a Fuso de la Reina.

 


Descripción de la vía verde.

Track del recorrido.


VÍA VERDE DE OVIEDO A FUSO DE LA REINA

Donde el tren dejó de silbar y la naturaleza recuperó su camino

Hay caminos que conducen a una cumbre, otros que desembocan en un pueblo y algunos que, sin grandes pendientes ni cimas heroicas, nos descubren algo mucho más difícil de encontrar: el placer de caminar.

En Asturias, existe una ruta que comienza prácticamente a las puertas de la ciudad y termina sumergiéndonos en un paisaje de bosques, ríos, túneles ferroviarios y paredes calizas. Una senda en la que el pasado industrial convive con la naturaleza, el canto de los pájaros sustituye al estruendo de las locomotoras y el caminante descubre que no hace falta conquistar una montaña para disfrutar de una auténtica aventura.

Os hablo de la Vía Verde de Oviedo a Fuso de la Reina, también conocida como Senda Verde de Oviedo o Vía Verde de Fuso.

Su trazado aprovecha parte del antiguo ferrocarril Vasco-Asturiano, transformando una infraestructura ferroviaria en un itinerario accesible para caminantes y ciclistas. El recorrido atraviesa progresivamente un paisaje que pasa de los parques urbanos a los bosques atlánticos y los valles fluviales, hasta alcanzar las inmediaciones del río Nalón. Su atractivo reside precisamente en otra parte: en la belleza discreta de los pequeños detalles, en la historia que permanece bajo el asfalto y en esa capacidad tan asturiana de convertir cualquier paseo en una celebración de la naturaleza. Así que dejemos a un lado las prisas, guardemos un poco de espacio en la mochila para la curiosidad y emprendamos el camino.

HISTORIA: CUANDO EL FERROCARRIL ABRIÓ CAMINO ENTRE LOS VALLES

Para comprender esta vía verde debemos retroceder hasta una época en la que los trenes constituían una de las grandes herramientas de transformación del territorio.

A comienzos del siglo XX, Asturias vivía una intensa actividad industrial. La minería, la siderurgia y el desarrollo económico de sus cuencas impulsaron la construcción de líneas ferroviarias que permitían transportar mercancías, conectar localidades y facilitar los desplazamientos de la población. En este contexto surgió el ferrocarril Vasco-Asturiano, una infraestructura fundamental para las comunicaciones de la región. La línea que enlazaba Oviedo con Fuso de la Reina formaba parte de aquel entramado ferroviario. Su trazado permitía conectar la capital asturiana con otros ramales y recorridos que se dirigían hacia diferentes zonas del Principado. El ferrocarril no se limitaba a unir dos puntos sobre un mapa. También modificaba la vida cotidiana de los pueblos, acercaba mercados, facilitaba el transporte de productos y contribuía al desarrollo económico de los territorios por los que discurría. Para construirlo fue necesario adaptar el recorrido a una geografía compleja. Asturias no es precisamente una llanura diseñada para que las locomotoras circulen sin contratiempos. Los desniveles, los cauces fluviales y las formaciones rocosas exigieron obras de ingeniería capaces de salvar obstáculos y aprovechar los corredores naturales del terreno.

De aquel esfuerzo permanecen varios elementos que hoy podemos contemplar durante la caminata: túneles excavados en la roca, puentes, viaductos y antiguas instalaciones ferroviarias. Sin embargo, el ferrocarril cambió con el tiempo. La evolución de los transportes, las transformaciones económicas y las nuevas necesidades de movilidad terminaron por dejar atrás determinados trazados.

La línea ferroviaria de Oviedo a Fuso de la Reina dejó de prestar servicio en 1999. A partir de entonces, parte de su recorrido encontró una segunda vida como espacio público destinado al paseo y al disfrute de la naturaleza.

La antigua infraestructura se transformó en una vía verde: un camino que conserva la memoria de su pasado industrial mientras ofrece una forma diferente de acercarse al paisaje asturiano. Y ahí reside una de las grandes virtudes de este itinerario. Donde antes hubo horarios, mercancías y locomotoras, hoy encontramos bicicletas, caminantes, familias y personas que se detienen a escuchar el agua. El trazado que un día sirvió para acelerar los desplazamientos se ha convertido en un lugar donde, paradójicamente, lo mejor que podemos hacer es bajar el ritmo.

 

EL RECORRIDO: DEL PARQUE URBANO AL SILENCIO DEL NALÓN

El comienzo: Parque de Invierno

La aventura arranca en el Parque de Invierno, uno de los grandes espacios verdes de Oviedo. A pocos minutos del entorno urbano, el parque nos ofrece una transición gradual entre la ciudad y el paisaje rural. Todavía estamos cerca del tráfico, de los edificios y del ritmo cotidiano, pero basta con empezar a caminar para percibir que el entorno va cambiando. Los árboles proporcionan sombra, aparecen las primeras zonas de vegetación más naturalizada y el camino invita a dejar atrás las obligaciones del día. Desde el aparcamiento, voy descendiendo a la vía verde, en el entorno del Parque de Invierno, un pulmón, por donde te puedes perder y contemplar su variada flora y arboleda. Destacando, sus Robles, Pinares, Olmos, Abedules, Castaños de Indias, Magnolios, Chopos, Álamos… Mi caminar por la vía verde, es un trasiego de personas, que pasean, que corren, que montan en bici, de un hola, que tal, viandantes que se alejan y se relajan y disfrutan a lo largo de la vía verde.

La flora y vegetación de la misma, me llama la atención a lo largo del amplio valle del río Gafo. Los robles autóctonos conocidos como Carbayos, los Castaños, Avellanos, Alisos, Fresnos, Sauces, Abedules, Olmos, entre su variada flora. Una flora que engalana el paisaje, sobre todo en primavera, con sus Dientes de León, las Margaritas, Dedaleras, Ortigas, Tréboles, Helechos y Hiedras.

Hay varias fuentes de agua y bancos para sentarse a lo largo del recorrido. Un recorrido llano en un descenso suave, hacia Fuso de la Reina.

Cartel del Aparcamiento del Parque de Invierno.

Descenso del aparcamiento al inicio de la Vía Verde a Fuso de la Reina.

Descenso del aparcamiento al inicio de la Vía Verde a Fuso de la Reina.


Comienzo de la Vía Verde a Fuso de la Reina.

Y Tramo que comparte la Ruta de la Plata.

Km 0 de la ruta.

Tramo de la vía verde hacia la antigua estación de la Manjoya.

Entre túneles naturales.

Tramo de la vía verde hacia la antigua estación de la Manjoya.

Entre su rica masa forestal.

La Manjoya: una estación con una segunda vida

A medida que avanzo, el recorrido se adentra en un entorno cada vez más verde. Uno de los puntos destacados es la antigua estación de La Manjoya, situada aproximadamente a 2,5 kilómetros del comienzo. Este edificio constituye uno de los vestigios más reconocibles del pasado ferroviario de la ruta. Su presencia permite imaginar el movimiento de pasajeros y mercancías que un día formó parte de la vida de este lugar. La antigua estación ha estado vinculada también a iniciativas de educación ambiental, convirtiéndose en un espacio desde el que acercar la naturaleza a los visitantes. Es un buen lugar para hacer una breve parada, beber agua y observar el paisaje.

A partir de aquí, el camino empieza a ganar un carácter más rural. Los árboles adquieren mayor protagonismo, las construcciones van perdiendo presencia y el entorno invita a caminar con menos distracciones.

Entre las aves que pueden observarse en los ambientes arbolados de la ruta se encuentran especies habituales de los bosques y parques asturianos. Los carboneros y los herrerillos, pequeños pájaros insectívoros, pueden moverse entre las ramas en busca de alimento. Los mirlos destacan por su silueta oscura y por el canto de los machos, especialmente perceptible durante la primavera. También es posible escuchar petirrojos, cuyo pecho anaranjado facilita su identificación cuando se dejan ver entre la vegetación. En los árboles pueden aparecer trepadores y pájaros carpinteros, adaptados a explotar los recursos que ofrecen los troncos y las ramas.

La Manjoya y aula de naturaleza.

Tramo hacia Fuso de la Reina.

Tramo hacia Fuso de la Reina.

Tramo hacia Fuso de la Reina.

Tramo hacia Fuso de la Reina.

Tramo hacia Fuso de la Reina.

Tramo hacia Fuso de la Reina.

Tramo hacia Fuso de la Reina.

Un trazado, de fácil seguimiento, sin perdida alguna.

Los mamíferos también forman parte de este paisaje, aunque muchos de ellos sean difíciles de observar durante una caminata diurna. Las ardillas pueden aparecer entre los árboles, desplazándose con rapidez por troncos y ramas. En zonas boscosas y rurales del entorno asturiano habitan pequeños mamíferos como ratones de campo, musarañas y otros roedores e insectívoros. También existen mamíferos de mayor tamaño, como el zorro, cuya actividad puede desarrollarse en horarios en los que hay menos presencia humana. Los tejones y otros habitantes de los mosaicos forestales y rurales pueden utilizar zonas próximas al itinerario, aunque su observación directa resulta mucho menos frecuente.

Uno de los atractivos más singulares de esta vía verde es la sucesión de túneles ferroviarios. Entre los nombres que aparecen en las descripciones del recorrido figuran El Molineru, Mergullu, Premaña y Veneros. Estos pasos excavados en la roca son un recordatorio de la ingeniería que hizo posible el antiguo trazado ferroviario.

Atravesarlos introduce un cambio de ambiente. La luz exterior se atenúa, la temperatura puede descender y los sonidos adquieren una resonancia diferente. Durante unos instantes, el camino parece alejarse del mundo exterior. Al otro lado, el paisaje vuelve a abrirse y nos recibe con otra perspectiva.

Túnel de el Molineru.

Tramo hacia Fuso de la Reina.

Tramo hacia Fuso de la Reina.

Tramo hacia Fuso de la Reina.

Túnel de el Mergullu.

Hacia el tercer Túnel, el de Premaña.

Tramo hacia Fuso de la Reina.

Tramo hacia Fuso de la Reina.

Túnel de Veneros.

Tramo hacia Fuso de la Reina.

El puente de Avis: una ventana sobre el valle

En la parte final del recorrido, la vía verde nos conduce hacia uno de sus elementos más llamativos: el viaducto conocido como puente de Avis, que permite salvar el río Nalón. Aquí el paisaje adquiere una nueva dimensión. El cauce fluvial, las laderas y las formaciones rocosas componen una escena en la que el agua y la geología reclaman el protagonismo. La presencia de la Peña Avis añade personalidad al entorno. Su relieve calizo contrasta con las superficies vegetales y recuerda que, bajo el manto verde que caracteriza Asturias, existe una geografía mucho más antigua, formada por procesos geológicos que se prolongan durante millones de años. Es uno de esos lugares donde apetece detenerse sin necesidad de justificar la parada. El río Nalón, el curso fluvial más importante de Asturias, constituye uno de los grandes protagonistas de este entorno. A lo largo de su recorrido recoge las aguas de numerosos afluentes y atraviesa paisajes que han experimentado importantes transformaciones naturales y humanas. Su historia también está ligada al desarrollo industrial asturiano, especialmente a las actividades mineras que durante décadas alteraron algunos tramos de la cuenca. La recuperación ambiental de los ríos constituye un proceso gradual, que depende de la calidad del agua, la gestión del territorio y la conservación de los ecosistemas asociados. Observar el Nalón desde el entorno de la vía verde permite apreciar la importancia de conservar estos corredores fluviales, no solo por su belleza, sino también por su función ecológica.

Puente de Avis.

Río Nalón.

Río Nalón.

A la vista tengo, la antigua Estación de Fuso de la Reina. Desde aquí se puede organizar el regreso por el mismo itinerario o plantearse otras alternativas, siempre que hayamos comprobado previamente las conexiones disponibles y el estado de los recorridos.

Antigua Estación de Fuso de la Reina.

Entorno de Fuso de la Reina.

Cartel del segundo tramo hacia Tuñón.

Y final de mi ruta.

Desde la antigua Estación, emprendo de nuevo mi andadura al inicio de la misma, al Parque de Invierno, me queda pendiente los tramos siguientes, que desde luego os enseñaré, cuando regresé, por estas ricas tierras astures.

De regreso.

Hacia Oviedo.

Llegando al Parque de Invierno.

OTRAS RUTAS PARA SEGUIR DESCUBRIENDO ASTURIAS

La Vía Verde de Fuso puede ser el principio de una relación mucho más larga con el senderismo asturiano. Si nos quedamos con ganas de seguir caminando, existen varias alternativas interesantes en la zona y en sus alrededores.

1. La Senda del Oso: una excursión para disfrutar del paisaje

La Senda del Oso es una de las rutas más conocidas de Asturias. Aprovecha antiguos trazados ferroviarios y discurre por un entorno de valles, montañas, túneles y bosques. Su recorrido atraviesa un paisaje de gran atractivo, con tramos especialmente interesantes para caminar o montar en bicicleta. Eso sí, la Senda del Oso tiene distintos puntos de acceso y posibilidades de recorrido. Conviene elegir el tramo en función del tiempo disponible, la distancia deseada y la forma física de cada persona.

2. Fuso de la Reina-Tuñón: prolongar la aventura

Desde el entorno de Fuso de la Reina es posible enlazar con itinerarios que continúan hacia Caces, Trubia y Tuñón, conectando con la red de sendas vinculada a la Senda del Oso. Uno de los recorridos descritos entre Fuso de la Reina y Tuñón ronda los 16 kilómetros, aunque la distancia concreta depende del trazado considerado y de los puntos exactos de inicio y final.

3. El entorno rural de Oviedo: caminos entre pueblos y prados

Los alrededores de Oviedo ofrecen diversas posibilidades para caminar por un paisaje de pequeñas localidades, prados, bosques y caminos tradicionales. Estos itinerarios permiten descubrir una Asturias menos monumental, pero igualmente interesante. En lugar de grandes cumbres, encontramos hórreos, casas rurales, pequeñas iglesias, explotaciones ganaderas y paisajes modelados por generaciones de habitantes. Es una buena opción para quienes disfrutan de la observación de aves, la fotografía y los recorridos tranquilos.

4. Fuso de la Reina-L’Angliru: un desafío de mayor envergadura

Para quienes deseen dar un salto hacia recorridos más exigentes, existe el itinerario conocido como PR AS-143, que conecta Fuso de la Reina con el entorno de L’Angliru.La distancia para esta ruta ronda los 24 kilómetros, por lo que hablamos de una excursión considerablemente más larga que la vía verde.

5. El patrimonio prerrománico del monte Naranco

Si queremos alternar senderismo y cultura, el entorno del monte Naranco ofrece una propuesta muy atractiva. La visita a Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo permite conocer dos monumentos esenciales de la arquitectura asturiana medieval. A veces, la historia también se disfruta caminando.

6. Otras vías Verdes

Hay numerosas vías verdes, por estas hermosas tierras, algunas no muy lejos de Oviedo. Acercarse a Mieres, te descubre rutas, por las vías verdes de Baltasara y la del Valle de Turón, en Figaredo. En el Valle del caudal, esta la vía verde del Lloreo o Loredo, y si te gusta más la costa, entre Xivares y Perlora, tienes la vía verde del Tranqueru.

Os dejo aquí abajo, todas las rutas, para que las descubráis y os sumerjáis en el paraíso natural de Asturias.

* Vía Verde del Valle de Turón:

- Vía Verde del Valle de Turón.

*Vía Verde de Baltasara:

- Vía Verde de Baltasara.

* Vía Verde del Lloreo o Loredo:

- Los Dos Tramos de la Vía Verde del Lloreo.

*Vía Verde del Tranqueru:

- Vía Verde del Tranqueru.

* Vía Verde o Senda del Oso:

- La Senda del Oso.

* Y el Video de la Vía Verde de Oviedo a Fuso de la Reina, aquí:

- La Vía Verde de Oviedo a Fuso de la Reina.