sábado, 27 de junio de 2026

- Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

 


Track del recorrido.

Perfil de la ruta.

La Flora y Fauna, Fte: Miteco.

Echaba de menos, estar por Torla y recorrer el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. En esta ocasión me lo voy a tomar con calma y relax, dedicando mi tiempo más a la observación del paisaje y disfrutar de uno de los grandes ecosistemas pirenaicos.

Estoy en el corazón del pirineo aragonés, en un reino esculpido por el tiempo, santuario de biodiversidad y museo geológico al aire libre, un latido que resuena por todo su paisaje.

Para conocerlo hay que ir primero a Torla y desde allí, continuar por la carretera que lleva a la Pradera de Ordesa, donde está el aparcamiento, donde da origen las rutas que te acercan a conocer el Parque Nacional.

El centro de visitantes de Torla, esta abierto desde finales de marzo hasta casi finales de octubre, ver horarios de apertura. En Temporada alta, el acceso a la Pradera de Ordesa está regulado y solo puede accederse en transporte público desde Torla. Hay un bus lanzadera hacia la pradera de Ordesa. El aforo máximo del parque nacional, esta en 1.800 personas tenerlo en cuenta. Temporada alta en verano, da comienzo el 19 de junio hasta el 20 de septiembre. También hay restricciones, en Semana Santa, el Puente de Mayo y el del Pilar.

- Información y folletos del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido:

* Información para los visitantes.


Comenzando un poco con la historia del Parque Nacional de Ordesa Y Monte Perdido, el mismo fue declarado y protegido en 1.918 y declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1.997. Fue el segundo parque Nacional en protegerse, después del Parque Nacional de Covadonga, en el mismo año (Actual Parque Nacional de Picos de Europa).

El parque está dominado por el macizo calcáreo de Monte Perdido, cuya cima alcanza los 3.355 m de altura. Los glaciares del cuaternario, son los responsables de modelar los valles en forma de “U” y el proceso erosivo del propio río, lluvias y vientos, de esculpir las grandes paredes de caliza del cañón del río Arazas.

El clima es típicamente pirenaico: inviernos largos y rigurosos, de abundantes nevadas y veranos suaves. Ideal, para realizar senderismo, pero hay que tener en cuenta el tiempo, las precipitaciones suelen ser bruscas y hay que evitar los días de tormentas, dándose crecidas del río y riesgos de desprendimientos. La Fala Pelay, Senda de los Cazadores, suele cerrarse con mal tiempo y con nevadas.

Al lioooo, he salido prontito, y hay unos pocos vehículos en la Pradera de Ordesa (Temporada baja). La primavera es ideal, para adentrarse por el verdor de sus praderas y bosques, y por el rugir del agua, por sus cascadas.

La riqueza vegetal del parque cambia con la altitud, en las zonas bajas, predominan, las hayas, pinos silvestres, el abeto blanco, robles, el boj en una primavera, donde la flora se engalana de colores. Sus lirios pirenaicos, las gencianas, la flor de la nieve. Según se asciende, la masa forestal, va desapareciendo, dando paso a prados alpinos y algunas plantas, que encuentran la manera de sobrevivir entre las rocas y las condiciones más extremas.

La primera parte del recorrido se realiza por camino, paralelo al río Arazas, aguas arriba hacia el circo de Soaso. Te sumerges por la belleza de su masa forestal entre las paredes del cañón de caliza calcárea. Un entorno rico para el turismo de observación, con prismáticos y cámaras, que reflejan las grandes aves surcando los cielos. Destacan el Buitre Leonado, el Quebrantahuesos, el Aguila Real, las pequeñas aves que recorren sus cortados y bosques, como los herrerillos, el acentor alpino, la Chova Piquigualda, el Treparriscos. Y una rica y variada fauna, cuyos mamíferos, mas representativos están, los corzos, los jabalíes, zorros, marmotas, el escurridizo Sarrio, la nutria. En el río, disfruta de sus ricas aguas, las truchas comunes, anfibios como la Bermeja, el Tritón Pirenaico, etc.

Aparcamiento de la Pradera de Ordesa.

Desvío de las rutas principales del Parque Nacional.

Mapa y restricciones a lo largo del Parque Nacional.

Comienzo, por camino de la ruta normal por el Parque Nacional de Ordesa.

Tramo por camino por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Tramo por camino por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Tramo por camino por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Tramo por camino por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Tramo por camino por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Tramo por camino por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Tramo por camino por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Tramo por camino por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Pero si hay algo, que atrae la mirada y produce un gran impacto visual del paisaje, son sus cascadas. Desde un mirador, al lado del camino, se tiene a la vista la Cascada de Arripas, un pequeño y ancho salto de agua. El recorrido es un ascenso continuado, entre la belleza de sus bosques de Hayas y Abetos, según vas transitando, hay un desvío por senda descendente, para contemplar, la Cascada de la Cueva primero y posteriormente la Cascada del Estrecho.

La Cascada de la Cueva, es un salto de aguas cristalinas de un tono azulado, que se observa desde el mirador. La cascada del Estrecho, la observas a pies casi del río, encajonada en la estrechez de las paredes verticales. Cuando retornas de nuevo al camino, hay otro acceso más cercano a la Cascada del Estrecho, a través de un mirador, y posteriormente a la propia caída de la cascada, según avanzas por el camino.

Tramo por camino por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Cascada de Arripas.

Tramo por camino por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Desvío, por senda, para las cascada de la Cueva y la del Estrecho.

Cascada de la Cueva.

Tramo a la cascada del Estrecho.

Cascada del Estrecho.

Cascada del Estrecho.

Tramo por camino por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Cascada del Estrecho desde el mirador.

Cascada del Estrecho desde el mirador superior.


Dejando atrás las primeras cascadas, te adentras en el mágico bosque de Hayas del Parque Nacional, ideal de conocer también en otoño. Un frondoso bosque que, junto a los oscuros abetos, hacen de techo vegetal, por donde asoman los rayos del sol.

Poco a poco el camino da lugar a una senda, que me acerca a una de sus grandes joyas, las Gradas de Soaso, un lugar para sentarse y contemplar la belleza de las aguas, cayendo terraza tras terraza. Este tramo es el más técnico de la ruta, por senda escalonada y con los obstáculos propios de la naturaleza, a lo largo de las simultaneas terrazas, que forman numerosos saltos de agua en su recorrido.

Tramo por camino por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Panel ilustrativo del hayedo y de los abetos.

Sus grandes bosques.

Tramo por camino por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Su cañón.

Paralelo al río Arazas.

Comienzo de la senda.

Gradas de Soaso.

Punto del Meridiano 0.

Las Gradas de Soaso.

Las Gradas de Soaso.

La senda, se adentra en las cercanías del Circo de Soaso, un tramo empedrado y donde el valle esta más abierto, donde se observa la magnitud del cañón de Ordesa y de las cumbres nevadas. Al fondo, una pared pétrea parece poner fin a la ruta, ocultando el final de la misma, su regalo natural, la Cascada de la Cola de Caballo. Siempre impresionante de contemplar y de quedarse relajado en tal maravilloso y espectacular paisaje. Hay una senda estrecha que asciende el circo, al Refugio de Goriz, también hay unas clavijas que asciende la pared, mas vertical sin usar la pequeña senda. Un ascenso que he realizado habitualmente, cuando voy al refugio de Goriz y ascender sus grandes cumbres.

Tramo empedrado, panel recordatorio.

Tramo empedrado.

Hacia el Circo de Soaso, con las cimas nevadas.

Tramo al Circo de Soaso.

Panel Ilustrativo de las cumbres.

Llegando al final.

Cascada Cola de Caballo.

Cascada de Soaso.

Porque el Parque Nacional, es de esos lugares que nunca se termina de descubrir, para los montañeros y senderistas, Ordesa no se visita una sola vez. Siempre queda una cascada por descubrir, un sendero por recorrer o una cima que contemplar o ascender.

El retorno se realiza de manera lineal o si tienes mas experiencia y el acceso esta abierto, por la cota mas aérea, por la Senda de los Cazadores y la Faja Pelay.

Retrocediendo, contemplando la belleza del cañón de Ordesa.


Llegando al final, con el aparcamiento ya lleno.

- Video en el canal de Youtube de la Actividad, aquí:

* Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido en 4K.

- Rutas y ascensiones:

- Primer Ascenso a Monte Perdido en Invernal, cuando realizaba los cursos de alpinismo.

- Repitiendo ascenso a Monte Perdido y a uno de los grandes, el Cilindro de Marboré, condicciones nevadas.

- Ascenso al Taillón condiciones nevadas.

- Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en otra ocasión.

Hay un dicho aquí:

 Al abandonar Ordesa, uno comprende que las montañas no hablan y, sin embargo, llevan millones de años contando la misma historia: la de una naturaleza capaz de vencer al tiempo, al hielo y a la propia imaginación del ser humano. Quizá por eso nadie regresa siendo exactamente la misma persona que llegó.”

 

 

 

 

 

 



miércoles, 17 de junio de 2026

- Las Cascadas de Baños de Panticosa, Brazatos, Argualas y Cascada de Pino.

 


Track I Cascadas de Argualas y Brazatos.

Cascadas del río Caldarés.

Panel Interpretativo de la fauna.

Entorno de Baños de Panticosa.

Un Monumento a los Glaciares Pirenaicos.


En el corazón del Pirineo aragonés, rodeado por algunas de las montañas más impresionantes de España, se encuentra el entorno de Baños de Panticosa, un lugar donde el agua, la roca y los bosques han modelado durante millones de años uno de los paisajes más espectaculares de la cordillera pirenaica. Este rincón del Alto Gállego destaca por sus cascadas cristalinas, lagos de origen glaciar, extensos bosques de montaña y una extraordinaria biodiversidad. Caminar por sus senderos supone adentrarse en un mundo donde la naturaleza conserva gran parte de su estado original y donde cada valle, ibón o bosque cuenta una historia geológica y ecológica fascinante. Se encuentra rodeado por algunas de las cumbres más elevadas del Pirineo central, formando parte de un paisaje dominado por profundos valles glaciares excavados durante las últimas glaciaciones.

La abundancia de agua procedente del deshielo alimenta numerosos barrancos, ríos, cascadas e ibones, convirtiendo la zona en uno de los lugares más húmedos y verdes del Pirineo.

Durante las glaciaciones del Cuaternario enormes masas de hielo cubrieron estos valles. Los glaciares actuaron como gigantescas excavadoras naturales que erosionaron la roca y modelaron: Valles en forma de U y circos glaciares. La geología del entorno, esta compuesta de pizarras, gneises, rocas metamórficas, granitos, cuarcitas…Para descubrirlo: 

Me he acercado a Baños de Panticosa, donde me quedaría 1 día, para contemplar sus cascadas, cargadas de agua con el deshielo, de sus montañas.

Auténticas chorreras que forman arroyos y ríos, y comienzo acercándome a las cascadas de Argualas. Desde el aparcamiento, cercano al refugio de la Casa de Piedra, desciendo hacia el Ibon de Baños, para tomar una pequeña senda que me deja a pies de la cascada. Unas cascadas bien visibles, desde Baños de Panticosa. El deshielo primaveral, es la estación ideal, para contemplar las cascadas pirenaicas, alcanzando su máximo caudal y ofreciendo un espectáculo impresionante.


Cascadas de Argualas.

La combinación de bosque, roca y agua crea un paisaje de gran belleza que resume perfectamente la esencia de Panticosa.

Un puente improvisado, es el lugar perfecto, para capturar esa imagen, que recordaras con el tiempo. La parte baja de la cascada, es bien accesible, para la fotografía. La parte alta de la misma, es casi inaccesible, no hay senda ni trocha, es ascender por la montaña, con un fuerte desnivel, entre la roca y vegetación mas enmarañada, que complican la aproximación, y que la hacen peligrosa, si no se sabe desenvolver bien en este tipo de terrenos.


Cascadas de Argualas.

Cascadas de Argualas.

Ibon de Baños.

 
Cascadas de Argualas.

                         
                                                                Cascadas de Argualas.


Ibon de Baños.

Chorreras del Barranco de Arnales.

Dejando atrás, estas increíbles cascadas, me cambio a la vertiente contraria, donde están los saltos de agua y cascadas de Brazatos, que caen en las inmediaciones del Balneario.

En el ascenso, descubres las antiguas y ruinosas edificaciones, del balneario antiguo. Y contemplar las cascadas, desde la cercanía es complicado y hay que extremar las precauciones, para acercarse a verlas.

El GR-11 Pirenaico.

Antiguos Baños.

Las Cascadas de Brazatos.

Tramo final de las cascadas de Brazatos, Baños de Panticosa.

Panel Informativo de los Ibones y Refugio de Bachimaña.

Para el final, dejo las mas accesibles, ya que están en la ruta de ascenso al refugio de Bachimaña y a los ibones superiores, como los ibones azules.

Una senda balizada, por el GR-11, muy marcada, entre terreno escarpado, y los obstáculos propios de la naturaleza. Se remonta el rio Caldarés, entre numerosos saltos y cascadas, rebosantes de energía. En esta cota, se dan los bosques de pino negro, el abeto blanco, los hayedos, entre musgos, helechos y líquenes. Su riqueza botánica es extraordinaria, cuyas especies mas representativas, destacan: La Edelweiss, el Lirio pirenaico, la Genciana alpina, el Rododendro, las Orquídeas silvestres, en un habitad, donde la avifauna son los reyes.

Grandes rapaces, como el Buitre Leonado, el Aguila real, el Quebrantahuesos y símbolo de conservación de nuestra naturaleza. En la gran masa forestal, se encuentra el pico picapinos, el carbonero común, el petirrojo, el arrendajo. Y si hay algo que simboliza a los pirineos, son algunos de sus mamíferos mas representativos, como el Sarrio y las marmotas, también aparecen los corzos y jabalíes, las ardillas, comadrejas, zorros, ginetas, garduñas, nutrias en los cursos fluviales.

Un escenario natural de los mas completos y espectaculares del pirineo. La combinación de bosques centenarios, cascadas alimentadas por el deshielo, lagos glaciares, cumbres que superan los tres mil metros y una extraordinaria riqueza biológica convierten este lugar en un auténtico laboratorio natural al aire libre.

El ascenso por la penosa senda, que coge bastante desnivel, me acerca al mirador de la reina, una amplia panorámica de baños de Panticosa y las grandes cimas superiorees. Si el tiempo lo permite, puedes ver, tres miles como el Algas, el Argualas y el Garmo Negro.


Comienzo de la ruta al refugio de Bachimaña y las cascadas del río Caldarés.

Ruta de las cascadas y saltos del río Caldarés.

Balneario de Panticosa.

Ruta de las cascadas y saltos del río Caldarés.


Mirador de la Reina.

Vistas desde el Mirador.

De vez en cuando cae alguna llovizna, mientras asciendo por su senda abrupta. Hay un paso de cadenas, para facilitar un tramo entre una pared rocosa, cuya senda es mas resbaladiza. Entre cascadas, de cabellos transparentes, que caen entre las rocas. Su joya mas emblematica, se encuentra mas arriba, que ruge con fuerza por el encajonamiento del valle, la Cascada de Pino, imponente en estas fechas, para llegar al Salto del Fraile un poco más arriba. Aqui, ya retomo el regreso, mas arriba se encuentra la cuesta del fraile y la cascada del Fraile, casi a pies del refugio de Bachimaña.

Paso equipado, Ruta de las cascadas y saltos del río Caldarés.


Ruta de las cascadas y saltos del río Caldarés.


La Cascada de Pino.

Ruta de las cascadas y saltos del río Caldarés.


Salto del Fraile, la Cascada del Fraile, esta en las cercanías del Refugio de Bachimaña.

En el Salto del Fraile.

Una jornada muy bien aprovechada, primero por Sallent de Gallego y por la tarde en Baños de Panticosa, ya casi en el ocaso del día.

Las grandes cimas de Baños de Panticosa, que superan los 3.000 m de Altura, Argualas, el Algas y el Garmo Negro.

Y uno de los mamíferos más emblemáticos de pirineos, el Sarrio.

Atrás dejo el Valle de Tena, inmenso y con ganas de regresar y descubrir sus rutas, bosques, cascadas, ibones y cimas.

* Rutas y ascensiones, realizadas tiempo atrás:
- Ascenso al Refugio de Bachimaña y al Ibón de Coanga, condicciones invernales.
- Ascenso al Garmo Negro en verano.
- Ascenso al Garmo Negro 3.051m en Invierno.


Hacia Peña Telera.

En la inmensidad del Valle de Tena.

Embalse de Búbal.

Recorrer sus senderos permite comprender cómo la geología, el clima y el agua han trabajado conjuntamente durante millones de años para crear un paisaje de enorme belleza. Al mismo tiempo, ofrece la oportunidad de descubrir una fauna y una flora únicas que encuentran en estas montañas uno de sus últimos refugios naturales.

* Video en el Canal, de las Cascadas, saltos y Chorreras de los Baños de Panticosa:

- Las Cascadas de Baños de Panticosa.