domingo, 4 de octubre de 2026

- Ascenso a la Peña de la Capilla, al Pico Valverde, al Picu Torres, la Ventanona y Pico de la Ventanona.

 


Track del recorrido.


Nos encontramos por Asturias, en el Parque Natural de Redes, en la cordillera cantábrica, para ascender a una de las grandes cimas del Parque, en la Sierra de Valverde, como es el Pico Torres.

Hay montañas que se dejan conquistar con una fotografía, con una cantimplora solamente y la confianza de que el sendero aparecerá cuando se le necesita…Pues siento deciros que el Pico Torres no esta en esa categoría. Aquí conviene llevar las botas bien atadas, las piernas despiertas y un tu a tu con la roca.

Pero el verdadero atractivo de esta jornada no consiste solamente ascender el Pico Torres, la ascensión que os voy a plantear, es una colección de varias cumbres, como la Peña de la Capilla, el Pico Valverde y el Pico de la Ventanona. Un recorrido corto en distancia, pero generoso en desnivel, el contacto con la roca y sobre todo, sus grandes panorámicas.

Y para esta aventura y actividad, me acompañarán Carlos y Dani, acostumbrados a la roca, rutas complicadas, largas y de grandes desniveles. Vamos al lioooo:

La ficha de la ruta

Ubicación: Puerto de San Isidro, concejos de Aller y Caso, Asturias.
Punto de inicio: entorno de La Capilla/Braña Torres.
Tipo: circular de montaña.
Distancia orientativa: 8-9 km.
Desnivel positivo: aproximadamente 750-850 m.
Cota máxima: Pico Torres, unos 2.100 m.
Duración: 5-7 horas, dependiendo de paradas, estado del terreno y habilidad en los tramos de trepada.
Dificultad física: media-alta.
Dificultad técnica: media, con pasos que requieren utilizar las manos.
Terreno: caminos pastoriles, praderas, piornal, pedreras, roca caliza y tramos de cuarcita; algunos sectores son empinados y pueden resultar expuestos.

Material necesario para el ascenso al Pico Torres

Calzado de montaña.
Botas o zapatillas de trekking con buena suela y, sobre todo, buen agarre sobre roca húmeda. En los tramos de mayor pendiente agradeceremos una suela fiable mucho más que una zapatilla ligera.

Mochila de 20-30 litros.
Suficiente para una jornada de este tipo. Conviene llevarla bien ajustada y evitar objetos sueltos que puedan desplazarse durante las trepadas.

Ropa por capas.
Es probablemente la mejor estrategia para el Torres. Según la estación y la climatología del día. Una primera capa transpirable, una capa de abrigo —forro polar o similar— y una tercera capa impermeable y cortaviento permiten adaptarse rápidamente a los cambios de temperatura.

Chaqueta impermeable y cortaviento.
Imprescindible incluso con una previsión meteorológica favorable. En las cumbres el viento puede cambiar por completo la sensación térmica.

Pantalón de montaña.
Mejor uno resistente y cómodo que permita libertad de movimientos. Los piornales y la roca agradecerán que no acudamos con nuestra mejor ropa de domingo.

Guantes finos.
Muy recomendables para los tramos rocosos y las pequeñas trepadas, especialmente a primera hora o en días fríos.

Gorra o gorro y protección solar.
A unos 2.000 metros la radiación solar puede ser intensa incluso cuando la temperatura resulta agradable.

Gafas de sol.
Preferiblemente con buena protección UV. En presencia de nieve son todavía más importantes.

Agua.
Como referencia, conviene comenzar con 1,5-2 litros por persona, aumentando la cantidad si hace calor. No conviene planificar la ruta dependiendo exclusivamente de las fuentes que podamos encontrar durante el recorrido.

Comida y algo de alimento energético.
Aunque la ruta no sea especialmente larga en kilómetros, el desnivel hace recomendable llevar comida suficiente: bocadillo, frutos secos, fruta, barritas o alimentos similares.

Teléfono móvil con batería suficiente.
Conviene llevarlo protegido de golpes y humedad y, si es posible, con la ruta descargada previamente.

GPS o aplicación de navegación con el track descargado.
Muy aconsejable, especialmente con niebla. La cobertura telefónica no debe considerarse un sustituto de la navegación.

Mapa de montaña.
Aunque llevemos GPS, un mapa físico constituye una excelente herramienta de respaldo.

Botiquín básico.
Pequeño y ligero : vendas, gasas, apósitos para ampollas, manta térmica, desinfectante y medicación personal.

Frontal.
Puede parecer excesivo para una excursión diurna, hasta que una salida que debía durar cinco horas se convierte en siete. Pesa poco y puede resultar decisivo.

¿Bastones sí o no?

Los bastones de trekking son útiles durante la aproximación y, sobre todo, en los descensos. Ayudan a descargar las rodillas y proporcionan estabilidad en terreno irregular. Sin embargo, hay un pequeño inconveniente: en los tramos de trepada necesitamos las dos manos. Por ello, lo ideal es utilizar bastones plegables o telescópicos que puedan guardarse rápidamente en la mochila antes de afrontar los sectores rocosos.

¿Hace falta casco?

Para la variante habitual de esta circular no es imprescindible para todos los senderistas en condiciones estivales normales, pero puede resultar recomendable para personas poco acostumbradas al terreno rocoso o si se realizan variantes más expuestas.

La cuestión cambia si se pretende afrontar la montaña en condiciones invernales o por itinerarios de mayor dificultad. En ese caso, el material debe determinarse en función del estado de la nieve, hielo y ruta concreta.

La regla de oro es sencilla: llevar lo necesario para disfrutar de la montaña y lo suficiente para afrontar con seguridad un pequeño cambio de planes.

 

El Comienzo

El poblado de La Capilla, cercanías del Puerto de San Isidro, carretera AS-112 Ujo-Puerto de San Isidro.

Dejamos el vehículo, en una explanada al lado de la carretera, que es aparcamiento habitual para ascender el Pico Torres.

La Capilla, se la conoce así, por la Ermita de la Virgen de las Nieves, que hay en el lugar, en un paraje rodeado de caseríos pastoriles. Un paraje enmarcado en la Braña Torres, donde es posible encontrar agua en sus fuentes. El camino se interna, entre los caseríos, para terminar en una senda, que bordea la Campa la Faya hacia el Valle del Torres. Una senda que se interna, entre los helechos, escobas, enebros rastreros, cardos, bien marcada, hacia el encajonado valle.

La climatología, abarca numerosas condiciones, fría y húmeda, con una marcada influencia atlántica y con presencia de nieve en invierno. En verano, puedes tener un día luminoso y cálido en el aparcamiento y, encontrarte con la niebla y el viento, en las cercanías de las cumbres y en la Majada del Torres. En otoño, aumenta esa posibilidad de lluvia y niebla, con terreno más resbaladizo.

Los mamíferos del entorno, destacan los zorros, rebecos, ciervos, corzos, jabalíes, el gato montés, la liebre de piornal, el lobo ibérico y el oso pardo. Un oso pardo, de presencia mas ocasional y mas extendida por las montañas leonesas.

Pero es sin duda, que el reinado animal, están en sus aves, mirar para arriba tiene su premio.

Especies como el buitre leonado, el alimoche, el águila real, el halcón peregrino, el azor, el gorrión alpino, el pito negro…

La senda por la que vamos transitando, coge desnivel, ocultándose entre las escobas, donde es frecuente, que te encuentras con alguna vaca, mientras vas ascendiendo. Hay hitos, en algunos tramos del recorrido, más presentes, según vas cogiendo altura.

Dejando atrás el matorral, la senda nos acerca a la Majada del Torres, mas pedregosa, entre matorral bajo, hierbas, brezales, enebros rastreros, la genciana, el narciso de montañas, se dan los arándanos, la brecina, etc.

Vistas de la Sierra Valverde, con la Peña de la Capilla, el Pico Valverde, el Picu Torres y la Ventanona.

Comenzamos, desde La Capilla.

Hacia la Ermita de la Virgen de las Nieves.

Los caseríos pastoriles.

Primer tramo hacia el Valle del Torres y la Majada del Torres.

Primer tramo hacia el Valle del Torres y la Majada del Torres.


Primer tramo hacia el Valle del Torres y la Majada del Torres.


Primer tramo hacia el Valle del Torres y la Majada del Torres.


Primer tramo hacia el Valle del Torres y la Majada del Torres.


Primer tramo hacia el Valle del Torres y la Majada del Torres.


Primer tramo hacia el Valle del Torres y la Majada del Torres.


La Majada del Torres.

La Majada del Torres, es una amplia zona de pasto, ideal para el ganado vacuno y ovino, a pies de la cara sur del Pico Torres. La senda se adentra por la Majada hacia el collado Valverde, por donde también te puedes encontrar con algunas vacas y sus terneros. Desde el collado Valverde, se observa la senda que bordea el Torres hacia la Colla que separa el Pico Valverde. Antes ascenderemos primero desde el collado, a la cima de la Peña de la Capilla.

Ascenso al Collado Valverde.

Con vistas a la pared de cuarcita de la cara sur del Pico Torres.

Primera cima: Peña de la Capilla

La Peña de la Capilla, cercana a los 1.940-1.950 metros, es una de las cotas más interesantes de la jornada.

El ascenso combina hierba y roca y presenta algún tramo en el que resulta necesario apoyar las manos. No estamos ante una escalada propiamente dicha, pero sí ante una montaña en la que el senderista debe abandonar por momentos la elegante postura erguida que caracteriza al Homo sapiens y adoptar otra bastante más practica: cuatro extremidades y mucha atención. Un ascenso, cuyo desnivel es más acuciado, con algunos hitos, y cuyo tramo realizamos por una canal pedregosa.

La cima ofrece una excelente perspectiva del Pico Torres, cuya silueta oscura y compacta contrasta con las tonalidades más claras de las calizas de la sierra.

Desde aquí comienza a comprenderse la estructura de la excursión: estamos recorriendo una auténtica cresta de montañas, con pequeños collados que funcionan como bisagras entre una cumbre y la siguiente.

Carlos y Dani, aproximándose al ascenso de la Peña de la Capilla.


Trepando por la caliza.

Cima de la peña de la Capilla: 1.946 m.

Vistas desde la cima, hacia el Picu Torres.

Descendemos, de nuevo al collado Valverde, para proseguir por sendero pedregoso, por donde el terreno cambia progresivamente. Las superficies herbosas alternan con afloramientos rocosos y pequeñas depresiones de origen kárstico. El contraste cromático es notable: verdes de la pradera, grises y blancos de la caliza y, al fondo, la oscura masa cuarcítica del Torres. Llegamos a la Colla entre el Pico Valverde y el ascenso al Pico Torres.

Hacia la Collá al Pico Valverde.

Por terreno más descompuesto.

Llegando al collado.

Desde el collado, vistas al Pico Valverde.

Pico Valverde: caliza, pradera y aire de alta montaña

El ascenso, es parecido al de la Peña de la Capilla, entre rocas de fácil agarre, de Grado I/II. El Valverde constituye además un magnífico balcón para comprender el relieve de la zona. Al Suroeste, las tierras leonesas, entre valles y lagos glaciares, y cimas como el circo del Mampodre, los Picos de Europa, el Circo de Cebolledo. Hacia Asturias, el Valle de Aller y si el tiempo lo permite, se puede llegar a ver el Mar Cantábrico. Al Norte, el desafiante Pico Torres, al cual nos dirigimos.

Vistas hacia Asturias, con el mar de nubes de fondo.

Ascenso al Pico Valverde.

Ascenso al Pico Valverde.

Ascenso al Pico Valverde.


En la cima del Pico Valverde.

Descendiendo al collado, para proseguir a la siguiente cima, el Picu Torres.


El gigante oscuro: Pico Torres

La senda comienza a ascender de manera progresiva hacia la cresta del Pico Torres, para cambiar a la vertiente Norte. Una vertiente Norte, más pina, entre el enebro rastrero y los brezales, por donde la senda coge un desnivel mas fuerte. El ultimo tramo, es una trepada entre las rocas de cuarcita, para alcanzar su cima y vértice geodésico de los 2.104 de altura del Picu Torres. Esta montaña, es la gran protagonista de la ruta, es bien visible desde el Puerto de San Isidro, oscuro y puntiagudo, casi piramidal e ideal, para los amantes de la escalada. Con vías clásicas de varios largos, como la Vía Directísima de grado V y cuatro largos. La Vía Abraxas, la Vía Guija, etc..

Ascenso al Picu o Pico Torres.

Ascenso al Picu o Pico Torres.


Ascenso al Picu o Pico Torres.


Ascenso al Picu o Pico Torres.


En la cima del Picu Torres.

Desde la cima, seguimos la ruta, por el cresterío Este hacia la Ventanona. La senda, ofrece unas vistas envidiables, mires donde mires, es estrecha, y por la cual, progresaremos con cuidado, mientras se va descendiendo.

Por la cresta Este hacia la Ventanona.

Por la cresta Este hacia la Ventanona.

Por la cresta Este hacia la Ventanona.

Por la cresta Este hacia la Ventanona.


Por la cresta Este hacia la Ventanona.


Por la cresta Este hacia la Ventanona.

La Ventanona: una ventana abierta al paisaje

Una senda que llega a la collada de la Ventanona, que será nuestra salida de retorno hacia la Capilla o a la Raya.

La Ventanona:  Es un curioso arco natural abierto en la roca, una pequeña ventana excavada por la erosión que convierte el collado en uno de los puntos más fotogénicos de la jornada. La naturaleza, que lleva millones de años trabajando sin cobrar horas extraordinarias, ha conseguido aquí un marco perfecto para fotografiar la montaña.

La Ventanona.

En la Ventanona.

Cuarta cumbre: Pico de la Ventanona

Es una cima independiente, que para algunos es la quinta cumbre, contando el Arco de la Ventanona. Es un ascenso sin dificultad alguna, casi un paseo, para llegar a su hito de rocas.


Llegando al Pico de la Ventanona.

En el Pico de la Ventanona 1.914 m, vistas a la cara Norte del Picu Torres.

Y ahora, solo queda regresar, desde el collado de la Ventanona. Se desciende hacia la Majada Torres, aprovechando las sendas de ganado y montaña que atraviesan las praderas y zonas de matorral. El paisaje vuelve a suavizarse. Después de la roca, las trepadas y las crestas, el regreso tiene un carácter casi pastoril. Aparecen los antiguos espacios de aprovechamiento ganadero, fuentes y praderas de montaña. Finalmente, alcanzamos de nuevo el entorno de la Braña Torres y la Capilla. Terminando una gran actividad montañera, de grandes panorámicas.

Collado de la Ventanona y descenso hacia La Capilla.

La Majada del Torres.

Y el descenso final a la Capilla.


- Video en el canal de la actividad:

* Ascenso a la Peña de la Capilla, Pico Valverde, Picu Torres y la Ventanona.

- Otras rutas, realizadas tiempo atrás:

- Ascenso al Pico Toneo, Peña Agujas y Pico Llomba.

- Ascenso al Pico Ausente y al Pico Requejines.

- Ascenso al Pico la Cabritera, al Pico Jeje, al Pico Nogales y al Pico del oso.

- Hace 15 años, ascenso al Picu Torres en solitario.

- Ascenso a los Picos del Mampodre.

- Ascenso a la Peña Ten.

- Senderismo a las Foces de Pino y la senda verde del Foyoso.


Una montaña para caminar despacio, Quizá el mayor atractivo de esta ruta sea que obliga a cambiar continuamente de paisaje. Primero aparecen las brañas y los pastos. Después, el piornal. Más arriba, la caliza. Luego la oscura cuarcita del Torres. Después la cresta, el vacío, la Ventanona y finalmente otra vez las praderas. En apenas unos kilómetros se atraviesa una pequeña síntesis de la montaña cantábrica. Y eso explica que el Torres sea mucho más que una cifra —2.104 metros— en una lista de cumbres. Es una montaña que se mira, se toca y se escucha. Se escucha el viento cuando llega desde el puerto. El agua de los arroyos. El silencio de las majadas abandonadas fuera de la temporada ganadera. El grito ocasional de una rapaz sobre las paredes.

Y también se escucha, llegado el caso, ese pensamiento universal del montañero cuando encara la última pendiente:

«¿Seguro que esto estaba tan cerca cuando lo mirábamos desde abajo?»

Sí. Estaba cerca. Lo que ocurre es que la montaña tiene una manera muy peculiar de medir las distancias. Ven a descubrirlo, porque no te arrepentirás, de lo hermosa que es la vida, cuando la ves desde arriba.