| Infografía de la Ruta. |
EL PICO DE GRADO Y LA SIERRA DE PELA
Un viaje entre
tres provincias, montañas antiguas, pueblos de piedra y el nacimiento del río
Pedro. Es una excursión en la que el caminante no solo gana altura: atraviesa
territorios donde la geología escribe con piedra, la historia se esconde entre
los muros de las aldeas y la naturaleza conserva todavía una dignidad antigua,
ajena a las prisas del mundo moderno.
Lo que sigue es
un trabajo de interpretación paisajística, histórica y naturalista del
recorrido por la Sierra de Pela, pasando por el vértice de Rivilla, Peña de San
Vicente y Pico de Grado, con descenso hacia Rebollosa de Pedro y conocer el
nacimiento del río Pedro.
Una ruta, en
definitiva, donde el paisaje tiene mucho que contar y donde el único
inconveniente de alcanzar la cumbre es que uno empieza a comprender por qué las
águilas no tienen ninguna prisa por bajar.
1. El
itinerario: de Pedro al cielo de la Sierra de Pela
La excursión
comienza en Pedro, una pequeña población soriana perteneciente al municipio de
Montejo de Tiermes, situada en las estribaciones meridionales de la Sierra de
Pela. Desde allí, el itinerario se dirige hacia la subida por la vertiente de
la sierra. El recorrido permite alcanzar el vértice geodésico de Rivilla,
situado aproximadamente a 1.506 metros, continuar hacia Peña Vicente y culminar
en el Pico de Grado, cuya altitud se sitúa a los 1.516 metros.
Al liooo,
siguiendo la carretera local SO-P-4119, en dirección al pueblo de Pedro,
dejamos a un lado el manadero del río Pedro, para llegar a Pedro, por la
C/Arzobejo, en cuyas inmediaciones se encuentra el campo de futbol local, donde
dejaremos el vehículo aparcado, origen y final de esta ruta.
Primera
parte: Pedro y el comienzo de la ascensión
Al abandonar el
pueblo, dejamos atrás el abrigo de las construcciones y nos adentramos en un
paisaje cada vez más abierto. La vegetación se hace más baja, los horizontes se
ensanchan y la pendiente comienza a exigir su tributo. Es el momento en que uno
descubre que las montañas no tienen ascensor y que, por mucho que uno mire
hacia arriba, la cima no suele acercarse por compasión.
La amplia pista
de tierra, se dirige a Sotillo de Caracena, por la cual transitamos y no
tardamos mucho en dejarla atrás, para tomar una pista ascendente, hacia las
Peñas Pajas y a los molinos eólicos o aerogeneradores de viento, abundantes en
esta sierra.
| Zona de aparcamiento, en las inmediaciones del campo de futbol, en Pedro. |
| Saliendo del aparcamiento, para tomar el camino a Sotillo de Caracena. |
| Comenzando el camino hacia Sotillo de Caracena. |
| La amplia pista, la abandonaremos, por el camino de la derecha visible, hacia la cuerda. |
| Ascenso a la Sierra de Pedro. |
| Ascenso a la Sierra de Pedro. |
Segunda parte: la cima de Rivilla
Nos adentramos
por la amplia pista del Parque Eólico de Cantalojas, en el macizo rocoso de
caliza, un extenso y elevado paramo, árido, inhóspito y bastante solitario, de
vegetación baja entre cambronales y enebrales, en el nexo de unión entre el
sistema central y el sistema ibérico.
La llegada a
Rivilla supone alcanzar uno de los puntos geográficos más interesantes de la
jornada. Su vértice geodésico se encuentra aproximadamente a 1.506 metros de
altitud, en un territorio de transición entre Soria, Segovia y Guadalajara.
Aquí el paisaje
adquiere una dimensión territorial extraordinaria. Las montañas y los páramos
se suceden sin grandes obstáculos visuales y permiten comprender la amplitud de
estas tierras castellanas. La sensación es la de encontrarse sobre una inmensa
cubierta de piedra, bajo la cual se extiende un territorio modelado durante
millones de años. El viento suele ser protagonista. No es un viento cualquiera:
es de esos que parecen tener asuntos pendientes con el caminante y aprovechan
cualquier parada para recordarle que la montaña no es precisamente un salón
climatizado.
Nos encontramos
en la zona mas occidental de la Sierra de Pela, destacando las tierras de
Ayllón, el Alto de la Lastra, algunos manaderos, pueblos como Villacadima y
Grado de Pico, el Ocejón, el Alto el Rey, etc.
| Adentrándonos en el Parque Eólico de Cantalojas. |
| Hacia el Vértice Geodésico del la cima del Rivilla. |
| Cima del Rivilla 1.506 m. |
Tercera parte: Peña Vicente
La continuación
hacia Peña Vicente añade un carácter más abrupto al recorrido. Las formaciones
rocosas, los afloramientos calizos y los cambios de pendiente aportan variedad
al paisaje. Es un buen lugar para detenerse, observar los detalles geológicos y
comprender cómo la erosión ha ido desmantelando lentamente las estructuras
montañosas. La roca, aparentemente inmóvil, también tiene su biografía. Se
fractura, se disuelve, se desgasta y termina convirtiéndose en el suelo sobre
el que crecen las plantas que alimentan a los animales. Algunas formaciones,
tienen forma de enormes setas, y en el paisaje comienza asomar algunas sabinas,
adaptadas al climas extremos y áridos de las parameras.
| Parque Eólico de Cantalojas. |
| Llegando a Peña Vicente. |
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| Peña Vicente. |
Cuarta parte: Pico de Grado, el gran mirador
Desde la Peña
Vicente, recorremos las formaciones rocosas, del paraje natural, alejándonos
del confortable camino, para proseguir campo a través, hacia la cima del Pico
de Grado. La actividad del ganado ovino ha contribuido durante siglos a
configurar el paisaje, manteniendo determinados espacios abiertos y
favoreciendo una vegetación característica. En nuestro recorrido, se observan algunas corralas a lo largo de la sierra. También descubres algunas plantas
arbustivas, de echo me llamo la atención, que hubiera bastantes jaras en esta
zona de la sierra. También aparece el Cojín de Monja, Aulagas y Genistas, el
Tomillo, cuyo olor te acompaña, por el campo, según nos vamos acercando a la cima.
| Campo a traviesa, hacia el Pico de Grado. |
| Una antigua corrala, para el refugio del ganado. |
| Hacia la cima del Pico de Grado. |
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| Una espiral, que simboliza la Evolución, Transformación, la Eternidad y la Vida. Un viaje al interior. |
Desde su cima se pueden contemplar amplias panorámicas de la Sierra de Ayllón, la Sierra de Pela y las tierras de las tres provincias. Se observa el amplio y verdor valle, de las tierras de Santibáñez de Ayllón, bañadas por las aguas del río Aguisejo. Según te vas acercando, te das cuenta de la altura en la que te encuentras, un cortado vertical caliza, te separa de las tierras de Ayllón, por donde hay que transitar con cuidado.
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| Cima del Pico de Grado 1.516 m. |
| Panorámica desde la cima. |
Es un buen lugar para descansar y observar la inmensidad del paisaje y de las aves que dominan sus cielos. Lo primero que veras, es sin duda a los Buitres Leonados, planeando por el cielo. Con prismáticos y paciencia, puedes ver a algunas de sus aves rapaces, como el Águila Real, el Águila Culebrera, el Milano Real, el Alimoche, el Halcón Peregrino, algún Cernícalo.
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| Vista de la cima, con sus cortados verticales de caliza. |
Dejando atrás, las magnificas vistas desde la cima, empezamos el descenso, por su Cara Norte.
No apto/a para tod@s, es una bajada vertical y pronunciada, rocosa y de terreno delicado, donde hay que extremar la atención, si no quieres acabar rodando.
Lo más
seguro, retroceder por la misma ruta hacia Pedro.
Quinta
parte: el descenso hacia Rebollosa de Pedro
Tras abandonar
las alturas, y de sujetar bien el bastón, en el descenso, llegamos a una pista
de arena, cuyo trazado forma parte de las rutas de MTB de la zona. Después de
caminar entre roquedos, laderas expuestas y horizontes inmensos, regresamos al
mundo rural, a las construcciones tradicionales y a los caminos que durante
generaciones sirvieron para comunicar pueblos, tierras de labor y pastos. Rebollosa
conserva la esencia de las pequeñas localidades sorianas: arquitectura austera,
memoria agrícola y ganadera y una relación íntima con el territorio. En su
entrada todavía puede contemplarse el antiguo potro de herrar, una instalación
etnográfica que recuerda los tiempos en los que las caballerías eran
imprescindibles para el trabajo cotidiano. Es un buen lugar para comprender que
estas montañas no han sido únicamente un escenario natural: también han sido
territorio de pastores, agricultores, arrieros y familias que construyeron su
vida al abrigo de ellas.
| Dejando la cima, nos dirigimos Norte, a descender hacia Rebollosa de Pedro. |
| Una bajada vertical, por donde hay que progresar con cuidado. |
| Por terreno descompuesto y más técnico. |
| Por campo a traviesa. |
| Y llegar al camino, que nos acercará a Rebollosa de Pedro. |
| Con tramos para el MTB. |
| Pista hacia Rebollosa de Pedro. |
| Llegando al pueblo. |
Rebollosa de Pedro perteneció históricamente a la Comunidad de Villa y Tierra de Caracena, una organización territorial medieval que articulaba la administración, el aprovechamiento de pastos y otros recursos comunales. Su historia refleja la evolución de los pueblos castellanos: una economía basada en la agricultura de secano, la ganadería ovina y el aprovechamiento de los recursos locales. La iglesia parroquial de San Gervasio y San Protasio fue reconstruida en 1922 después de que un incendio destruyera el templo anterior. Conserva la imagen de la Virgen de las Angustias, patrona de la localidad. La antigua escuela, que permaneció abierta hasta 1977, constituye otro testimonio de la transformación demográfica y social de estos pueblos.
| Rebollosa de Pedro y su iglesia parroquial. |
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| Dando una vuelta por el pueblo. |
Dejando Rebollosa de Pedro, desde su antiguo Potro de Errar, esta el camino que se dirige al pueblo de Pedro.
| El Potro de Errar, donde se encuentra el camino hacia el pueblo de Pedro. |
Las aves de los bosques y las riberas
En las
inmediaciones del Manadero y a lo largo de los cursos de agua encontramos un
ambiente completamente diferente.
La presencia de
árboles y matorrales de ribera proporciona refugio y alimento a numerosas
especies:
• Petirrojo europeo.
• Chochín común.
• Pico picapinos.
• Pito real.
• Pinzón vulgar.
• Carbonero común.
• Herrerillo común.
• Oropéndola.
• Martín pescador, en los tramos
fluviales adecuados.
La fauna:
habitantes discretos de la montaña
La fauna de la
Sierra de Pela está adaptada a un medio exigente, donde los inviernos son
fríos, los recursos hídricos pueden ser escasos y la vegetación presenta una
marcada adaptación a los suelos pedregosos.
Mamíferos
Entre las
especies que pueden encontrarse en el conjunto de la comarca destacan:
• Corzo: pequeño cérvido que utiliza
los bosquetes, matorrales y zonas de transición.
• Jabalí: frecuente en los ambientes
forestales y zonas de matorral.
• Zorro: extraordinariamente adaptable,
ocupa desde los campos abiertos hasta los barrancos.
• Liebre ibérica: habitante de los
espacios abiertos y terrenos agrícolas.
• Conejo: importante para la cadena
alimentaria de numerosas rapaces y carnívoros.
• Tejón: mamífero nocturno que
encuentra refugio en zonas tranquilas.
• Gato montés: especie esquiva
vinculada a ambientes naturales relativamente bien conservados.
• Garduña y comadreja: pequeños
carnívoros que aprovechan los recursos de los mosaicos agrícolas y forestales.
La presencia de
estos animales no siempre resulta fácil de detectar. En muchas ocasiones, el
mejor testimonio es una huella en el barro, un excremento o un sendero marcado
entre la vegetación.
El valor
ecológico de la fauna
La fauna cumple
funciones esenciales:
• Regula las poblaciones de pequeños
mamíferos e insectos.
• Participa en la dispersión de
semillas.
• Contribuye al equilibrio de los
ecosistemas.
• Facilita el reciclaje de materia
orgánica.
• Actúa como indicador del estado de
conservación ambiental.
En las zonas
más favorables, especialmente en determinadas vertientes y barrancos, aparecen
pequeñas formaciones de:
• Rebollo
• Quejigo
• Encina
• Pino silvestre
• Pino resinero
También
encontramos enebros y sabinas en distintos ambientes de la comarca.
La vegetación
de ribera
En torno al
nacimiento del río Pedro aparece una vegetación mucho más frondosa.
Destacan:
• Chopos.
• Álamos temblones.
• Nogales.
• Sauces en determinados tramos.
• Zarzas y otras especies propias de
ambientes húmedos.
• Prados y pequeñas huertas
tradicionales.
Este contraste
entre la vegetación austera de las cumbres y la frondosidad de los fondos de
valle constituye uno de los mayores atractivos botánicos del recorrido.
El camino,
desemboca en la carretera que lleva a Pedro, un tramo corto asfaltado, que
recorremos, para desviarnos y conocer el pueblo.
| De Rebollosa de Pedro a Pedro. |
| De Rebollosa de Pedro a Pedro. |
| De Rebollosa de Pedro a Pedro. |
| De Rebollosa de Pedro a Pedro. |
| De Rebollosa de Pedro a Pedro. |
| Iglesia Parroquial de Pedro. |
| Su Historia. |
| La Historia del Pueblo. |
Destaca su iglesia Parroquial de San Pedro, datada entre los siglos XV y XVI, y desde luego su tesoro románico y visigodo, la Ermita de la Virgen del Val, cuyo origen se remonta al sigloVII en cuyo interior se conserva un osario medieval.
El Manadero
del río Pedro: donde la montaña comienza a hablar
No se trata de
una fuente cualquiera ni de un pequeño arroyo estacional. Estamos ante una
surgencia natural de origen kárstico que constituye el nacimiento del río
Pedro. Es uno de esos lugares donde la geología deja de ser una explicación
científica para convertirse en algo que podemos contemplar, escuchar y casi
tocar.
¿Cómo nace el
río Pedro?
El agua de
lluvia y, en determinadas épocas, la procedente del deshielo se infiltra en el
subsuelo a través de las fracturas y conductos de los materiales calcáreos. Una
parte de esa agua circula por el interior del macizo rocoso hasta encontrar las
condiciones geológicas que permiten su salida al exterior. Es entonces cuando
aparece el Manadero. El agua emerge fría, limpia y con una composición
característica de las aguas que atraviesan terrenos carbonatados.
El río Pedro
tiene aproximadamente 45 kilómetros de recorrido y discurre íntegramente por la
provincia de Soria hasta desembocar en el Duero. Su nacimiento se encuentra
ligado a la historia de los asentamientos humanos de la zona. Se ha señalado
que los antiguos habitantes de Tiermes aprovecharon sus aguas para abastecer la
ciudad.
| Área Recreativa del Manadero de Pedro. |
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| Manadero de Pedro. |
En los alrededores del nacimiento encontramos una vegetación de ribera que contrasta vivamente con la aridez relativa de las zonas elevadas. Los chopos, álamos temblones y nogales acompañan el curso del agua, mientras que pequeñas huertas y prados recuerdan los antiguos aprovechamientos agrícolas.
Lugares de
interés por los alrededores
La excursión
ofrece la posibilidad de ampliar la experiencia con visitas culturales,
paisajísticas y naturalistas.
La comarca
posee un patrimonio extraordinariamente interesante y merece dedicarle algo más
que las horas de una caminata.
1.
Tiermes
Uno de los
grandes tesoros arqueológicos de la provincia de Soria. Sus restos celtibéricos
y romanos permiten descubrir cómo una antigua ciudad fue construida
aprovechando las características naturales de la roca arenisca. Sus viviendas
rupestres, murallas, graderíos e infraestructuras hidráulicas justifican
sobradamente una visita.
2.
Castillo de Caracena
Una de las
fortalezas medievales más atractivas de Soria. Su emplazamiento sobre los
cortados del valle del río Caracena ofrece una imagen espectacular. Está
estrechamente relacionado con la historia de la Comunidad de Villa y Tierra de
Caracena, a la que perteneció Rebollosa.
3. Hoces
del río Pedro
Un espacio de
enorme interés geológico y ornitológico. El río ha excavado un paisaje de hoces
y cortados entre materiales calizos y areniscas. Los roquedos albergan una
importante población de buitres leonados y otros habitantes de los ambientes
rupícolas. La combinación de sabinares, encinares, vegetación de ribera y
paredes rocosas convierte este espacio en un excelente destino para los amantes
de la naturaleza.
4. Laguna
de Somolinos
Situada en el
entorno del Monumento Natural Sierra de Pela y Laguna de Somolinos. Es un
humedal de montaña de gran valor ecológico, asociado a procesos de
sedimentación de carbonatos y formaciones travertínicas. Sus aguas, su
vegetación acuática y las comunidades de aves que la utilizan hacen de este
lugar una visita especialmente recomendable.
5. Grado
del Pico
Pequeña
localidad segoviana vinculada históricamente al territorio de la Sierra de
Ayllón. Su entorno permite conocer otra vertiente de este paisaje de montaña y
disfrutar de los contrastes entre los valles, los roquedos y los pueblos
tradicionales.
6.
Manadero del Aguisejo
Otro nacimiento
de agua de gran interés. Se encuentra próximo a Grado del Pico y presenta una
surgencia de aguas cristalinas rodeada de barrancos calizos. Es un complemento
perfecto para comprender la importancia del agua subterránea en esta región.
* Rutas realizadas, por el entorno de gran interés:
- La Laguna de Somolinos y el Yacimiento de Tiermes.
- El Río Aguisejo y su manadero.
Conclusión: una
montaña que merece ser contada. La ascensión desde Pedro hasta el Pico de
Grado, pasando por Rivilla y Peña Vicente y descendiendo hacia Rebollosa de
Pedro, es mucho más que una actividad deportiva. Es una aproximación a un
territorio donde la naturaleza conserva todavía una extraordinaria
personalidad. En sus cumbres encontramos la geología de millones de años, la
fuerza del viento y la inmensidad de los horizontes castellanos. En sus laderas
descubrimos una vegetación adaptada a condiciones difíciles, una fauna discreta
y una riqueza ornitológica que convierte el cielo en un espectáculo permanente.
En sus valles encontramos el agua, ese recurso imprescindible que ha permitido
la existencia de pueblos, huertas y antiguas civilizaciones. Y en sus pequeñas
localidades permanece la memoria de una cultura rural que, pese al paso del
tiempo y a las transformaciones demográficas, continúa formando parte de la
identidad de estas tierras.














