sábado, 16 de mayo de 2026

- La Hoz de Valdeteja y la de Vegacervera.

 

Ruta de la Ermita de Valdorria.

Ruta de la Cascada de Nocedo.

Espacio visual del entorno.

La Hoz de Valdeteja.

Vegacervera.

Panel Informativo.

Panel Informativo II.


Hola amig@s, me encuentro allí donde el agua escribe con voz propia la piedra, allí donde la tierra guarda muchos secretos, que solo entienden los que saben mirar.

Es la montaña central leonesa, de aguas subterráneas, que emergen con fuerza, esculpiendo durante millones de años, las impresionantes hoces de Vegacervera y de Valdeteja. Entre agujas rocosas, columnas pétreas de caliza antigua, forjadas por la erosión y comprimidas por el movimiento de las placas tectónicas, recuerdos de su pasado marino, entre grietas, pliegues, fallas y cuevas… Solo recorrer su carretera por la Hoz de Valdeteja y regresar por la Hoz de Vegacercera, entre los ríos Curueño y el Torío, es un viaje, a la historia geológica de la Tierra y a la imaginación, reflejada en el arte, la pintura y su literatura.

Allí donde comenzó la aventura del Capitán Alatriste, una novela llevada al cine de Arturo Pérez-Reverte, interpretada por Viggo Mortensen. Un actor, que quedo fascinado por un paisaje sobrecogedor, y que de vez en cuando, suele visitar.

Mi primera parada me acerca a ver, una de las cascadas mas visitadas y conocidas de la provincia leonesa, como es la cascada de Nocedo o de Valdecesar. Ascendiendo por la carretera LE-321 hacia el puerto de Vegarada, antes de llegar al pueblo de Nocedo de Curueño, se encuentra esta joya escondida. Un pequeño aparcamiento en un lateral de la calzada, marca el inicio de la ruta. Una ruta corta, bien indicada, sin perdida, para adentrarse en la garganta del arroyo de Valdecesar. Se respira su clima de ribera, de densa vegetación, donde la flora se abre camino entre el roquedo de cuarcita, el arraclán, el brezo y el tapiz musgoso que rodea las paredes húmedas de la cascada. La senda prosigue el curso de aguas del arroyo, el cual se atraviesa por dos puentes de estructura metálica, entre alisos, salgueras, fresnos…

Un paisaje casi mágico, para terminar en una pasarela metálica y contemplar dentro de la cavidad rocosa de cuarcita una cascada de cola de caballo cercana a los 30 m de altura. En donde el agua lo abarca todo, cuya humedad y la fuerza del agua, te rodea. En épocas de lluvias, te mojas desde su mirador.


Río Curueño.

Ruta a la Cascada de Nocedo.

Ruta a la Cascada de Nocedo.

Ruta a la Cascada de Nocedo.

Ruta a la Cascada de Nocedo.

Ruta a la Cascada de Nocedo.

Cascada de Nocedo.

Cascada de Nocedo.

Dejando atrás la Cascada de Nocedo, se llega al pueblo de Nocedo de Curueño. Su historia esta ligada al aprovechamiento de los recursos naturales del medio. Un pueblo enclavado en la antigua vía romana, que se adentraba en la cordillera cantábrica hacia el puerto de Vegarada. Destaca su antiguo molino harinero, hay restos de la calzada romana por las inmediaciones y de su antiguo balneario.

Pero antes, os quiero acercar a otro lugar, de remotas leyendas. Desde el pueblo hay una carretera, que asciende entre las paredes verticales, hacia el pueblo de Valdorria. Imprescindible de conocer, como dijo Julio Llamazares, en “El Río del olvido”, allí, tras los portones viejos, el silencio se espesa como polvo en los corrales y, en los tejados rotos, el musgo crece fuerte, alimentado por las nieves del invierno…” Valdorria no es un pueblo, es una aparición”.

En una peña cercana, Froilán siguió las indicaciones de una paloma y junto a un lobo, construyo una pequeña ermita, antiguas leyendas medievales. Una senda te acerca, a conocer la Ermita de San Froilán, que domina las alturas y los valles, circundantes.

Cartel Informativo de Valdorria.

Ruta a la Ermita de Valdorria.

Ruta a la Ermita de Valdorria.

Una mirada desde una peña, hacia el pueblo de Valdorria.

Ermita de San Froilán.

Panorámica del entorno.

De regreso al pueblo de Nocedo de Curueño, siguiendo la carretera hacia el Puerto de Vegarada, realizo otra breve parada, en su antiguo balneario. Hoy en día abandonado, tuvo gran auge en el siglo XX. Se construyo en el año 1.900, en un paisaje sin igual, al margen del río Curueño, entre la diversidad de su vegetación de ribera, de fresnos, sauces, salgueras, álamos…y las paredes verticales de caliza.

El balneario de las Caldas de Nocedo, era un lugar de baño de vecinos y lugareños, de aguas oxigenadas y ricas en minerales, con una temperatura que iba de los 27 grados hasta los 32. Ideales para la hipertensión, la bronquitis, reumatismo…Unas aguas termales bicarbonatadas, cuya riqueza es ideal para numerosos tratamientos, comenzando a experimentar una gran expansión. Se construyo, un hotel, una ermita…La deceleración económica, paso factura y poco a poco, acabo abandonado.

Balneario de las Caldas de Nocedo.

Siguiendo la carretera, la misma surca las paredes verticales de la Hoz de Valdeteja, de impresionantes paredes de caliza, habitad del buitre leonado, del águila real, del alimoche, el águila calzada, el halcón peregrino, el azor, el avión roquero, la chova piquirroja. Por la ribera del rio Curueño, surca sus alas, el Martín pescador, el mirlo acuático, el abejaruco…

Su fauna, va acondicionada al medio natural, destaca el Desmán Ibérico, el Lobo, el jabalí, el corzo, la nutria entre los ríos…

Sigo carretera arriba, hasta llegar a un desvío señalizado hacia Vegacervera. Comentaros que carretera arriba, se encuentra otra de sus joyas naturales, las Cascadas de Faro, que os relatare en el siguiente artículo. Tomo esa ruta, para deleitarme con su gran paisaje, para salir al río Torío. Cuevas como la de Llamazares y la de Valporquero, que atraen a numerosos visitantes, para adentrarse a contemplar sus maravillas subterráneas.

Las impresionantes paredes verticales de las Hoces.

Las impresionantes paredes verticales de las Hoces.

Las impresionantes paredes verticales de las Hoces.

Río Torío.

Hoces de Vegacervera.

El Calero.

Calero de Felmín.

La riqueza de sus aves.

Tomo el rumbo descendente, hacia Matallana de Torío, en cuyas cercanías hay un desvío a uno de sus pueblos increíbles, Orzonaga, que os invito a conocer. Allí, se encuentra el Faedo de Orzonada, un hayedo ideal para sumergirse en la época otoñal. En Matallana de Torío, hay una vía verde, de su antiguo tren minero, la vía Bardaya, bien acondicionada. Y otro lugar pintoresco, es el rancho Canada, si quieres vivir en el viejo Oeste, con Saloon, campamento indio, rutas a caballo…

* Lugares para conocer:

- Las Cascadas de Canseco y Orzonaga.

- La Vía Bardaya.

- El Pico faro y el Pico Huevo.

- El Pico Bodon.

- Espeleo Barranquismo en las Cuevas de Valporquero.

- Barranquismo en Valdorria.

- La cascada de Nocedo y la Ermita, hace 10 años.

Una ruta circular en vehículo, que os sorprenderá, un escenario para contar historias, de hoces de gran fuerza visual y que repetiréis con el tiempo.