sábado, 11 de junio de 2022

- Castro de las Cogotas.

 


Track y entono del recorrido.

Descripción.

Dejando atrás Muñogalindo, me dirijo hacia Ávila capital, para seguir por la A-80 y tomar posteriormente el desvío, por la Av-804 hacia el pueblo de Cardeñosa. Otra opción también desde Ávila, es acercarse por la N-403 y tomar el desvío al Embalse de las Cogotas, y comenzar desde ahí la ruta. El acceso al embalse es más asequible, que ir desde Cardeñosa, por camino de tierra en buen estado, varios km.

Yo lo lleve a cabo desde Cardeñosa, siguiendo las indicaciones, por camino, hasta el mirador del Castro. Desde ahí, se desciende, primero a la necrópolis de las Cogotas, en donde se incineraban a los difuntos, a las afueras del recinto amurallado.

El yacimiento está en lo alto de un amplio cerro, sobre el Embalse de las Cogotas, bañado por el río Adaja. La parte superior, está ubicada la acrópolis, donde se encontraban las viviendas, aljibes, etc... Y una zona inferior, separada, que era el recinto del ganado. El Castro de gruesos muros, y muralla ondulada, siguiendo el perfil de la topografía del terreno, era un emplazamiento defensivo con sus respectivas torres. El nombre actual, viene dado por dos berrocales graníticos, conocidos por los lugareños siglos atrás.

Yacimiento del Castro de las Cogotas.

Entrada Norte.

Interior del Castro.

La cultura prerromana, que domino la provincia, durante el siglo V a.c, fueron los Vettones. Este pueblo celta, se asentó entre los ríos Duero y Tajo, entre provincias, como Salamanca, Zamora, Toledo, Ávila y el Norte de Extremadura. Numerosos vestigios de su cultura, han quedado esparcidos a lo largo de las provincias, desde su arte, con esculturas de verracos, castros, altares, etc.…Pueblo guerrero y ganadero, principalmente, aunque en algunos castros se han hallado restos de cereal, como el de las Cogotas, donde tendrían desarrollado alguna actividad agrícola. Este castro, ha documentado, sus modos de vida, antes de la invasión romana. Se han localizado restos de cerámica, fíbulas de caballito, en el interior del recinto. Según te adentras, los restos agrupados de piedras, en donde las viviendas, se adosaban a las murallas, de corte rectangular y otras espaciadas por el terreno, entre calles sin una configuración ordenada. Las viviendas, realizadas con muros de piedra y de adobe, de construcción sencilla, y cuya techumbre, se realizaba, con postes de madera, barro cocido, recubiertos de paja o barro. Recorriendo el yacimiento, con poco más de 450 m de ancho, se contempla el embalse de las Cogotas.

Hacia el Embalse de las Cogotas.

Embalse de las Cogotas.

Hacia la Necrópolis.

Vistas del embalse, desde lo alto del cerro.

Yacimiento del Castro de las Cogotas. Muralla perimetral.

Yacimiento del Castro de las Cogotas. Otra de las entradas.

En tiempos donde se desarrolló la cultura en el castro, había un meandro y un rico entorno fluvial, del río Adaja. En el recorrido, hay postes informativos, sobre el Castro y desde su mirador hay unas vistas muy buenas del paisaje y del embalse de las Cogotas, desde donde retorno al origen del camino.

Un enclave, histórico, de 2.500 años a sus espaldas.


lunes, 6 de junio de 2022

- Ibarrola en Garoza

 


Track del recorrido.

Info del medio.

Muñogalindo, un pueblo a menos de 20 km de la ciudad de Ávila, esconde en su serranía un lugar donde se entremezcla el arte y la naturaleza. Ubicado en la inmensidad del Valle de Amblés, el pueblo creció a lo largo de la historia, con repoblaciones durante la edad media. Con vestigios prerromanos, de la cultura celta Vetona. A lo largo de la provincia de Ávila, te puedes encontrar con los restos de los numerosos castros vetones, destacando en el mismo valle, uno de los más grandes, el Castro de Ulaca. Desde Ávila, por la carretera N-110, a la entrada del pueblo de Muñogalindo, hay un desvío a la derecha indicado, hacia la dehesa de Garoza, con la iconografía de Ibarrola en Garoza

Un tramo corto ascendiendo por su pequeña carretera, para dejar estacionado el vehículo, en una pequeña zona habilitada para ello. Antes de daros a conocer este mágico lugar, os recomiendo una breve parada, en su cercano mirador. Una amplia panorámica tanto del pueblo, como del Valle de Amblés y con información de varios lugares de interés, para conocer su valle. Destacando el Castillo de Aunqueospese, Lo Tejares de Gemuño, La Cabeza de Navasangil, Villatoro, Narros del Puerto, Salobralejo…

Contemplo al Sur, la Sierra de la Paramera y la de la Serrota, cuyas cimas ascendí tiempo atrás, en varias ocasiones, tanto estivales como invernales. A mi memoria, me viene el recuerdo invernal de ascender a la cima del Zapatero, al Risco del Sol, de buenas pendientes y desnivel, entre su conglomerado granítico.

En su cercano aparcamiento, un cartel, te muestra el camino a seguir para llegar a la dehesa. Hay un número telefónico, para concertar la visita, aunque no me hizo falta, ya que se puede sacar la entrada, en la misma recepción.

 Mientras se asciende el camino, con cierto desnivel, a lo largo de sus 500 m, diría yo, hay algunos postes informativos del entorno y de la belleza del Valle. De clima mediterráneo, de encinas, robles melojos, de tierras mas áridas y agrestes, entre su sotobosque enmarañado y aromático a su vez, de especies como sus jaras, romero, tomillo, lentisco, que se adaptan a este habitad, así como a sus aves rupícolas y rapaces surcando los cielos. Sin embargo, este valle, tiene inscrita de manera invisible diría, una magia ancestral, de altares esculpidos en su roca granítica, de viejos rituales y sacrificios, que solo el tiempo conoce. Os contaré un secretillo, cerca hay un río, conocido como La Hija en un pueblo singular La Hija de Dios. Esto da para una película, a lo Indiana Jones, quien sabe…Pero si para lo de la película, pues allí se rodó, una parte de la Película Conan el Bárbaro. Una de mis preferidas, de los años 80 con un gran Arnold Schwarzenegger rodada entera en España, en sitios como la ciudad encantada de Cuenca y los bosques de Valsaín. Metido ya en esa atmosfera, que te atrapa del valle de Ambles, solo falta la banda sonora de Basil Poledouris, para entrar en batalla casi…Por cierto si no os suena su música, navegar por la red y os sorprenderéis con las bandas que realizo el gran Basil. Ya estoy preparado, para entrar al recinto mágico de sus piedras vivientes…

Ascenso por la pista, hacia el recinto.

Información del Valle de Amblés.

Entre sus encinas...

Y con variada información de la dehesa.

Entrada al complejo.

4 euros con un amplio plano e instrucciones, para sumergirme por la obra de Ibarrola en Garoza. Hablar del artista vasco Ibarrola, es contemplar una naturaleza inerte, a veces muerta, al que le ha dado la vida, con su pintura, para que aquell@s que las contemplan, aviven su mente.

Fue profesor de la facultad de Bellas Artes y recibió varias distinciones y premios a lo largo de su carrera, artística, tanto de su labor pictórica como escultórica. Sin embargo, su compromiso tanto social como político, le provoco estar encarcelado durante un tiempo y perseguido tiempo después, por su oposición al terrorismo en su tierra. Se refugio, en estas tierras, invitado por Alfredo Melgar, con su mujer y descubrió la cultura vetona. Con ello, el artista, comenzó a jugar con los colores de la pintura sobre las rocas de granito. Las rocas tienen su propia piel, como todo en la tierra, todas distintas y diferentes, donde la pintura tiene infinidad de posibilidades expresivas. Suyas son obras, como el Bosque de Oma, en Kortezubi, Bizkaia, Los Cubos de la Memoria de Llanes, Las Piedras de Arteaga…

A la entrada una familia con niños, les entregan un pequeño cuaderno y pinturas, un modo de entretenerse y activar su imaginación, siempre sorprendente. El circuito se compone de 115 obras, en un recorrido casi circular, hay bancos, una pequeña área recreativa para descansar y baños. De sus obras destacaría, la de las Aves volando, Las Cadenas, Los Ojos, el Logo, La del Sol y la Luna, porque no solo de color se transmite el mensaje, sino también con la posición en que las mires, y el cambio que le da, la luz en ese momento, una grata sorpresa, que os va a sorprender, según se va descubriendo sus obras. 

Ibarrola en Garoza.

Ibarrola en Garoza.

En el recorrido hay mojones identificados que te guían por la ruta y su obra.

Ibarrola en Garoza.

Zona de descanso.

Ibarrola en Garoza.

Ibarrola en Garoza.

Ibarrola en Garoza. Los Ojos.

Cuando llegas al Sol, no ves la luna, pero desde ahí ves la Luna.

Y la Luna te muestra el Sol.

Ibarrola en Garoza.

Ibarrola en Garoza.

Ibarrola en Garoza.

Las Cadenas...

Las aves...

Ibarrola en Garoza.

Ibarrola en Garoza.

El Logo.

En el móvil, puedes escuchar directamente 57 audioguías, que te acercan a su autor y te describe, lo que ves. El tiempo que tardes en verlo, está en cada un@, eres libre de tu reloj, y aunque a veces deseas que pase deprisa y otras despacio, estoy seguro que a veces deseas que ese minuto, ese instante se detenga, para dedicartel@ a ti mism@.

Una mirada hacia Muñogalindo, el Valle de Amblés, la sierra de la Paramera y la Serrota, a su derecha.

Las sensaciones, que percibes, que imaginas, es el mejor regalo que te llevaras, un paseo mágico…

 - Web de Ibarrola en Garoza


sábado, 4 de junio de 2022

- Sima de Alcorón y Laguna de Villanueva de Alcorón.

 


Info del entorno natural.

Sima de Alcorón.

Ruta Ornitológica.

Desarrollo de la actividad.

Después de recorrer la Rambla del Avellano y el Barranco del Arco. Ponemos rumbo hacia Villanueva de Alcorón, cerca de Arbeteta. Antes de llegar al pueblo, hacemos una breve parada, para conocer el Humedal de Villanueva de Alcorón. Este humedal, forma parte de la ruta ornitológica, de la Dehesa de Villanueva, con un recorrido entorno a los 6 km, por el RCGU-85.

La laguna o Balsa, asentada sobre una antigua cantera, es de origen antrópico, con una represa artificial, refugio para las aves acuáticas y un habitad ideal, para los anfibios. El manto forestal que salpica el paisaje, se compone de pinares laricios y sabinares, y si caminas despacio por su bosque, podrás escuchar, a los mosquiteros patialbos, el Carbonero, la Curruca mosquitera, entre otras especies. 

Laguna de Villanueva.

Un lugar ideal para los anfibios y las aves acuáticas.

La represa.

Laguna, Humedal o Balsa de Villanueva de Alcorón.

Atrás dejamos este hermoso paraje, para seguir por la carretera CM-2015 hacia el pueblo de Zaorejas. Al poco nos desviamos por otra carretera, la CM2101 indicada hacia Peñalen. A los 5 km aprx, hay un desvío, a la Sima de Alcorón, una pequeña pista en buen estado hacia el aparcamiento, casi al lado de la carretera. Nos encontramos en el área recreativa de Alcorón, bastante solitaria a estas horas o mas bien porque hay tormentas por la zona. Sus amplios bosques de pinar laricio, albar y de rodeno, entre sabinas, enebros, quejigos y encinas, es el paisaje natural predominante de la zona, un buen habitad para los arrendajos, picapinos, zorzales, águilas, alimoches, gavilanes, milanos, halcones, búhos…Con las ardillas saltando de rama en rama, corzos, jabalíes, ciervos. Los truenos resuenan en la cercanía y las primeras gotas empiezan a caer, nos apresuramos, para introducirnos a la Sima de Alcorón.

En la antigüedad, los lugareños cortaban los pinares, para introducirlos al interior de la sima, a modo de escalera y poder así recoger el agua que se depositaba en pequeñas pozas, en una zona escasa de fuentes por el entorno natural de parameras.


Hacia el refugio, desde el aparcamiento del área recreativa de la sima.

Sima de Alcorón.

Tiene dos partes diferenciadas, la primera la gran sala, de forma circular con un diámetro de 22 m y 15 m de altura, donde la luz solar, proyecta un rayo hacia la cavidad, que la dan un toque mágico y especial. El descenso, se realiza por escaleras, para alcanzar el nivel inferior a 63 m por debajo, vamos como bajar y subir una torre de 20 pisos mas o menos. A los laterales hay un pasamanos, con algunos tramos ya deteriorados, y hay que prestar atención en bajar con cuidado y no resbalarse. Al final hay una pila artificial, que recoge el agua de sus paredes, como si de una cascada fuese. El agua rebosa en la pila, filtrándose hacia las profundidades. Este proceso Kárstico, que viene sucediendo hace miles y millones de años, disuelve la roca calcárea, formando pequeñas grietas, hasta cavidades y galerías, por donde el agua progresa, por el interior. En el exterior, da lugar a la formación de dolinas y torcas, muy habituales a lo largo del Parque natural del Alto Tajo.

Entrada a la Sima de Alcorón.

Hacia abajo.

En la sala superior.

Descendiendo.

Por sus escaleras, pronunciadas.

Donde hace falta una linterna, que ilumine el final.

En el final, su cascada ferruginosa.

La pared por donde resbala el agua, denota sus colores anaranjados, por el agua cargada de mineral, sobre todo ferruginoso, que, al enfocarla con la linterna, deja ver su belleza oculta. Ascendemos hacia el exterior, con la magia del reflejo solar, hacia el interior y las paredes, ya cercanas a la salida, están tapizadas de musgo y liquen. Una autentica maravilla escondida del Parque Natural del Alto Tajo.


Arriba esta nuestra salida..

La sala superior.

Saliendo de las profundidades...