domingo, 12 de junio de 2022

- La Cueva del Monje y La Cascada de la Chorranca.

 


Track del recorrido.

Rutas por el medio natural.

Hay muchas maneras, de adentrarse y conocer los montes de Valsaín. Y una de ellas, me lleva a la Pradera de Navalhorno, un pueblo asentado sobre lo que fue el Real Taller de Aserrío, en el siglo XIX. Aquí, también se encuentra el CENEAM, el centro nacional de educación ambiental, un edificio cuya función principal, es la de fomentar la educación y cuidado del medio ambiente, en ámbitos públicos como privados. Y un lugar ideal, para comenzar y disfrutar de esta ruta, desde el aparcamiento público, que hay al lado del centro. Mi primer acercamiento, me lleva a los alrededores del CENEAM, con bastante información sobre el medio ambiente. Hay varias rutas autoguiadas, que te acercan a la historia de Valsaín, sin embargo, el ascenso a la cascada de la Chorranca, no esta definido. Hay tramos balizados, que recorren rutas por su interior, y desde el centro, comienzo por camino al Norte, para adentrarme por la inmensidad de su bosque. El deshielo de las cumbres de la sierra de Guadarrama, es una época ideal, para recorrer, los arroyos, ríos cargados de agua, de saltos, cascadas y chorreras, de gran belleza por el entorno natural.

Aparcamiento.

Desde el aparcamiento, por senda hacia el CENEAM.

Entorno del Centro Nacional del Medio Ambiente.

Monumento en el CENEAM.

La ruta me lleva por el camino del paseo por el bosque, hay un pequeño bunker cerca, de la guerra civil, por el cual no pasaré. Unos caballos me salen al paso, y en un lateral del camino, el cual hay que abandonar, se encuentra una pequeña laguna o charca, el de Navalonguilla. El camino sigue su suave ascenso hacia la Peña del Tizo, y hago una breve parada, para contemplar el arroyo de Peñalara, cargado de agua. En esta zona del camino, dejo el camino principal, para ascender por otro mas agreste y de mayor pendiente, al noreste hacia la Cueva del Monje.

Desde la misma cueva, se contempla la cuerda de Peñalara y su cara Norte, esta cueva es conocida por su leyenda, en donde un monje vendió su alma al diablo y arrepentido, rezó a la virgen, para recuperar su alma y vencer al diablo. Y es que, por leyendas que no falten por estos montes, donde acampaban a sus anchas antiguos forajidos. Desde ahí, sigo un corto tramo por asfalto, para seguir por senda amplia, al Noreste hacia las Peñas de la Chorranca.

Comienzo de la ruta, al lado del centro.

Por el paseo del Bosque.


Unos caballos, me salen al paso.


La Charca.

Entre las aguas del arroyo de Peñalara.

De pequeños saltos de agua.

Por la senda ancha, hacia la Cueva del Monje.

Cueva del Monje.

Paralelo al arroyo de las Chorrancas, por donde el camino me acerca a su cascada, el propio arroyo, ya de por sí, te descubre sus pequeñas aguas bravas, monte abajo. La Chorranca, una cascada ancha es un paraje natural hermoso, enclavado entre los pinares del monte. La misma, se rodea por senda, para descubrir el salto superior. Este enclave, mas solitario, es una suma de sensaciones muy agradables, en el gran espacio natural por el cual se desarrolla. Su vegetación de ribera, y el pequeño encajonamiento entre las rocas de granito y gneis, con su tapiz de musgo, le dan un toque casi mágico. La ruta normal, suele ser de 12 km ida y vuelta hasta aquí. Yo lo prolongare, para seguir aventurándome, por la grandeza de sus bosques. Dejo atrás el salto de agua, por senda estrecha al Norte, paralelo al arroyo, hacia la pista forestal que cruza el arroyo de la Chorranca.

Arroyo de la Chorranca.

Arroyo de la Chorranca.

Arroyo de la Chorranca.

Arroyo de la Chorranca.

La Chorranca.

La Chorranca.

Salto superior, La Chorranca.

Llegado a la pista, tomo la dirección Oeste, la cual no abandonare ya, durante algunos km. Cruzando el arroyo de las Almas del Diablo, el de Peñalara, el de Regajos Frías, hasta descender a un cruce de caminos. Sus enormes pinares silvestres, con alturas superiores a los 30 m, donde su codiciada madera, dio lugar a una gran industria maderera por la zona, tiempo atrás Su arboleda esconde una rica fauna, de corzos, jabalíes, zorros, ardillas, lobos…Observados desde lo alto, por las reinas del cielo, las Águilas imperiales, el Buitre Negro o la cigüeña negra.

Arroyo de las Almas del Diablo.

Pista forestal.

Arroyo de Peñalara.

Arroyo de Regajos Frías.

Pista forestal.

Tramo de pista cementada, descendiendo hacia los pinos ilustres.

Pino Encadenado.

Pino Bonito.

El tapiz verde que cubre el bosque de helechos, por donde el agua desciende con fuerza, donde arroyos se unen a otros, buscando el río principal, el Eresma. En el cruce, hago un breve desvío para acercarme a ver, dos de sus pinos ilustres, el Pino Bonito y el Pino Encadenado. La amplia pista desciende, y una pequeña senda a su derecha sin balizar, me acerca a contemplar estos curiosos pinos. De gran tamaño, y con unos carteles igual de sorprendentes, retrocedo y retomo mi ruta, hacia el desvío. Desde esta pista, se puede seguir descendiendo, y llegar al camino de origen de la ruta, acortando el camino. Pero me falta algo más, de ahí que regrese y siga por el camino principal. Pasando por el Puente de los Quebrados, el arroyo del Prado Redondillo y desviándome posteriormente, por una senda difusa al principio, por el interior del monte. Voy a descubrir el Pino de la Bota, donde la senda desciende monte abajo, para llegar a un camino forestal, cercano al pino de la Bota, el cual puede verse desde el camino.

Por la pista forestal.

Arroyo de los Quebrados.

Salto de agua, del arroyo de los Quebrados.

Abandonando el camino principal, por senda estrecha a la derecha.

La misma, ya mas ancha sigue descendiendo por el interior del bosque.


Pino de la Bota.


La ruta sigue descendiendo, hacia la carretera principal del puerto de Navacerrada-Segovia, a la altura de Los Asientos y cercano al arroyo del Miedo. Cruzo primero la carretera, con cuidado aquí, y buscar un paso entre la alambrada, donde la misma esta doblada, para cruzarla. He llegado a la civilización, por decirlo de alguna manera, en el área recreativa de los Asientos. Sigo por la pista descendiendo a la Pradera de Navalhorno, paralelo al río Eresma y desde el pueblo, ya al aparcamiento.

Desde las praderas, se observa la cuerda de Peñalara.

El camino termina en la carretera Pto. Navacerrada-Segovia.

Fuente, cerca del área recreativa de los Asientos.


Río Eresma.

Río Eresma, Puente de los Canales.

Descendiendo hacia la Pradera de Navalhorno.

Ultima parte del camino, antes del pueblo.

- Otras rutas por su entorno, realizadas tiempo atras:

La senda de las Pesquerías Reales.

La Senda del Acueducto.

Las Calderas del Río Cambrones.


Una ruta enriquecedora a nivel natural, cargada de agua y donde la primavera se muestra elegantemente hermosa.










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