sábado, 17 de junio de 2017

- 2 Rutas Clásicas de la Sierra de Guadarrama




                     - CIRCULAR POR LA SENDA SCHMID Y LA SENDA HERREROS


Track del recorrido.
Perfil de la ruta.


Una buena ruta para conocer el entorno de la sierra de Guadarrama. Para esta clásica ruta de nuestra sierra madrileña, voy a recorrerlo con un grupete muy majo de amig@s del Gym Altafit Tricantino.
Haciendo un poco de historia, el primer tramo a recorrer, recorre la senda Schmid o Schmidt hasta el collado ventoso, por una hermosa senda entre los pinares del Valle de Valsaín, por una de las mejores masas de pinares silvestres más extensas y conservadas del sistema central.
Todo se remonta a comienzos del siglo XX, cuando se empezó a fraguar el Club Alpino Español y los Doce Amigos. Y Eduardo Schmid Weikan, de origen germánico donde todavía se duda de si fue austriaco o suizo. Llegó a España, cuando comenzó la primera guerra mundial afincándose en nuestro país finalmente. Miembro  y socio del Club de alpinismo de Peñalara, fue guarda del primer albergue de Cercedilla, en la pradera de Corralillos. Al construirse el albergue de Navacerrada, marco y señalizo la unión entre ambos albergues, en la ya conocida ruta que hoy lleva su nombre. Pionero en la señalización de senderos que junto a Antonio Victory, balizaron los primeros caminos del valle de fuenfría, sobre las antiguas rutas que siglos atrás unían Madrid y Segovia.
El primer tramo que llevamos desde Navacerrada transcurre íntegramente por el camino  Schmid hasta el collado ventoso, de 4 km y que suele realizarse en torno a 1h 30 min.
Desde el alto del puerto dejamos a un lado la venta Arias, para proseguir por pista cementada indicada hacia una residencia del ejército del aire en la loma de los Cogorros, donde la ruta convertida en senda, se introduce de manera transversal por el extenso pinar.
Atravesamos la pista de esquí del Bosque, prosiguiendo por la amplia senda por la cual cruzaremos el arroyo del Telégrafo. La ruta es un suave descenso por el entorno del valle, hasta el cruce con la senda de los Cospes ( La misma bordea por el Norte el cerro ventoso, hacia el puerto de la Fuenfría).A partir de este punto la senda más estrecha asciende bruscamente hacia el Collado Ventoso.
Senda Schmid hacia el Collado Ventoso.

Senda Schmid hacia el Collado Ventoso.

Senda Schmid hacia el Collado Ventoso.

El grupo en el Collado Ventoso.
Un hermoso collado de praderas verdes conocido antiguamente como la Menta, en dirección Sur tomamos el comienzo de la senda de los Alevines, para dejar la misma atrás por otro sendero marcado y guiado con hitos hacia la Umbría de 7 picos.
Un ascenso con una pendiente considerable, que nos lleva a la senda Herreros, más abrupta, hasta que alcanzamos la cuerda cimera de los 7 Picos.A partir de aquí, la ruta transcurre por la senda marcada con hitos, entre la cadena de riscos graníticos de las cimas de 6 de los 7 picos.
Ascenso a la cuerda de los 7 Picos.

Ascenso a la cuerda de los 7 Picos.

Vistas desde la cuerda, hacia los pueblos serranos de Madrid.
Hay muchas trochas, a lo largo de la misma, paralelas entre sí por lo cual es fácil salirse de uno y tomar otro, durante el recorrido. Las vistas hacia los valles segovianos y madrileños, son muy agradables, donde la brisa del viento nos acompaña refrescándonos de vez en cuando. Atrás dejamos el camino que se dirige al Alto de la Virgen de las Nieves, y descendemos hacia los remontes del telesilla del Telégrafo. La ruta desciende por el mismo remonte hacia la venta Arias, pero la mayoría del grupo tiene el vehículo en el aparcamiento de la residencia militar, y descendemos por la otra pista, la cual al final la puerta del vallado está cerrada, por donde finalmente no nos quedó otra que saltar.
Senda Herreros hacia Navacerrada, por los 7 Picos.

Senda Herreros hacia Navacerrada, por los 7 Picos.

Senda Herreros hacia Navacerrada, por los 7 Picos.

Senda Herreros hacia Navacerrada, por los 7 Picos.

Descendiendo por la pista del Escaparate, cerrada al final.
Una hermosa ruta para conocer los grandes valles de la sierra de Guadarrama e imprescindible de realizar para conocer nuestra sierra madrileña.

                - LA CUERDA LARGA DE LA SIERRA DE GUADARRAMA NOCTURNA


Perfiles del recorrido.

Track de la ruta.


La nocturna a la cuerda larga, mi siguiente clásica que algún que otro año cae. Para esta ocasión un amiguete Diego y mi primo Carlos, que se van a estrenar en recorrerla de noche y para Diego, su primera cuerda larga, nos lo pasamos muy bien y fue muy divertida la verdad.
Una ruta entorno a 20 km, donde hay que dejar un coche en cada uno de los dos puertos que une la ruta. La cuerda larga transcurre entre los puertos de Navacerrada y el de la Morcuera.
Da igual el sentido que se lleve por la misma, yo la hecho varias veces en ambos, y en esta ocasión dejamos primero el vehículo en el puerto de la Morcuera, viniendo desde Miraflores de la Sierra. Desde el puerto de la Morcuera, proseguimos por la carretera hacia Rascafría y tomar la carretera que asciende a Cotos y desde ahí a Navacerrada un tramo bastante largo en coche.
Ya en Navacerrada y a las 21:30 horas comenzamos nuestra andadura.
La cuerda larga hace honor a su nombre, porque largo se te hace a base de bien. Manteniendo una altura sostenida entorno a los 2.100 m, encumbrando numerosas cimas:
La primera de ellas por pista cementada, nos lleva a la Bola del Mundo o Alto de las Guarranillas, con su característico cohete, nuestro entrañable cohete que nos recuerda al de Tintín viaje a la Luna.
En 40 min llegamos a la cima, desde la cual comienza ya la cuerda cimera hacia la Najarra, por senda bien marcada.
21:30 Puerto de Navacerrada, empezamoossss...

Por pista cementada hacia la Bola del Mundo.

Ascenso a la Cuerda Larga.
Hacia el Puerto de Navacerrada.
Sin embargo, hacerla de día donde tienes las referencias visuales bien definidas, y la ruta se sigue fácilmente da un cambio radical al llevarla de noche. Nos quedamos un rato contemplando las panorámicas agradables del atardecer, antes de que el manto nocturno nos abrace. Hermosas vistas con el cielo de tonalidades rojizas, donde el Sol ya se esconde y se despide de nosotros. Hay luna llena, pero no hay que engañarse el frontal es obligatorio llevarlo consigo, pues cuando la noche se cierra la vista aunque se acostumbre entre la tenua luz diurna es necesario usar el frontal, porque entre otras cosas, hay algunos tramos por las que hay que transitar con más ojo, y por los que hay que tener cuidado.
El Sol nos deja....

Alto de las Guarranillas.
Atrás dejamos el primer cerro y descendemos, para seguidamente comenzar el ascenso al Cerro de Valdemartín, un ascenso pronunciado hacia el mismo, donde nos sorprende un numeroso grupo de Cabras en la cima. Aquí comenzamos ya el uso del frontal.
La noche la tenemos encima, y un hermoso juego de luces tenemos hacia Madrid y los pueblos de la Sierra, le dan una perspectiva diferente, misteriosa y mágica a esta ruta.
Realizar una ruta nocturna, aviva tus sentidos, el silencio roto por el viento, por tus pisadas y ese toque especial  que tiene, hacen de la misma algo indescriptible en palabras.
La cuerda sigue, como rompepiernas que tiene descendiendo-ascendiendo diferentes cimas.
Bordeamos el Cabeza de Hierro menor por su cara Sur, entre los bloques de granito hacia el Cabeza de Hierro Mayor, donde hay que destrepar un pequeño tramo entre los bloques, donde hay que fijarse bien en no tener un susto por los mismos.
Llegados al hito cimero del Cabeza de hierro Mayor, el más alto de la cuerda larga, nos quedaremos cenando y contemplando las vistas hacia Madrid.
Vistas hacia Madrid y sus pueblos serranos, desde el Cerro de Valdemartin.

Cercanías del Cerro de Valdemartin, hacia uno de los remontes de la estación de esqui y la ciudad de Segovia iluminada.

Las cabras en el cerro de Valdemartin.

Los tres en el hito cimero del Cabeza de Hierro Mayor.
Vistas desde la cima del Cabeza de Hierro Mayor hacia Madrid.
Proseguimos por uno de los tramos más pesados de la misma, un descenso largo y brusco dejando atrás el Cabeza de Hierro Mayor hacia a Asómate de Hoyos. Un recorrido más suave y largo de recorrer.
Descendiendo hacia la Loma de Bailanderos.
Proseguimos por la ruta, que poco a poco nos acerca hacia la Loma de Bailanderos.
La Loma de Bailanderos, es un tramo largo por el entorno de su cima entre un inmenso pedregal de rocas de granito por el cual hay que estar muy pendientes de los pasos que se van dando, seguramente el peor tramo de la cuerda larga.
Seguimos por la ruta siempre marcada con hitos hacia la cima de la Najarra, a la cual no ascendemos para tomar el camino que desciende hacia el puerto de la Morcuera, donde llegamos a las 4:30 a.m.
Ruta entre las rutas, la cuerda larga imprescindible de la sierra del Guadarrama y del sistema central, realizarla de manera nocturna es muy recomendable, una experiencia única de llevar acabo senderismo, aunque la misma recomendaría su realización ya con experiencia en montaña, una ruta que transcurre en alguno de sus tramos por bloques de granito, por los que hay que manejarse bien realizándolo de noche.




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